Hernando de Talavera

Hernando de Talavera. Monje jerónimo nacido en Talavera de la Reina (Toledo), probablemente en 1428 y muerto en Granada el 14 de Mayo de 1507.

Al parecer era hijo de padres conversos (cristianos nuevos), nobles de mediana fortuna. Desde pequeño se le inculcó devoción católica, aprendiendo gramática y latín precozmente.
Cursó en Salamanca arte y teología, graduándose a los veinticinco años de bachiller y a los treinta de licenciado.
En 1465 toma el hábito de la orden, ingresando al Convento de San Leonardo del Alba. No fue extraño que con el tiempo llegara a prior del Monasterio del Prado, gracias a su entrega y carisma. Era tanta su fama que Isabel la católica le eligió para su confesor.
Encomendóle la reina y también el rey Fernando, del cual igualmente fue confesor, algunos asuntos importantes, siendo no solamente el consejero espiritual, sino también un partícipe activo en los asuntos de Estado[1].
Los reyes agradecidos por la deferencia de fray Hernando de Talavera le propusieron para el obispado de Salamanca, cargo que rehuyó; no obstante quedando vacante el obispado de Ávila, decide aceptarlo. Luego de la Conquista de Granada será nombrado como su primer Arzobispo, en 1493, dedicándose de lleno a la labor de ganar a los moros para el catolicismo.
Respecto a su protagonismo en la gesta del Descubrimiento de América podemos relatar lo siguiente: Cristóbal Colón había adquirido de Fran Antonio de Marchena, prior del Convento de Santa María de la Rábida, en Palos, una carta para fray Hernando de Talavera, impetrando su amigable intercesión para con los reyes; pero fray Hernando miró el plan de Colón como extravagante e imposible. No obstante fue él, el encargado de juntar una asamblea de astrónomos, cosmógrafos y sabios para estudiar y juzgar el proyecto presentado por Colón, que al final juzgaron inviable.[2]
[1] Por ejemplo las paces con Portugal y el asunto de Juana la Beltraneja.
[2] Enciclopedia Universal Ilustrada europeo americana. Espasa Calpe S.A. Madrid 1979.

Alonso Sanchez de Huelva

Alonso Sánchez de Huelva, cuenta la tradición, sería un marinero nacido en el siglo XV y habría llegado antes que el ilustre Almirante a tierras americanas.

Llegado Colón a España (después de su estancia en Portugal) presenta a los reyes el proyecto de marchar a la India por occidente, causando revuelo por la certeza con que emitía sus conceptos…«como si en ellas personalmente hubiera estado…»[1] Un autor, Manzano, trabajó la tesis de un posible piloto anónimo que le informó a Colón de sus correrías. Un segundo autor, Pérez de Tudela, sugiere que Colón se topó con una embarcación del Amazonas, extraviada por el océano en 1482-83.
Estas presunciones tienen algún asidero en hechas tan extraños como los percibidos en la firma de las Capitulaciones de Santa Fe el 17 de abril de 1492. En el encabezado de dicho oficio se lee: “Las cosas suplicadas que vuestras Altezas dan y otorgan a don Cristóbal Colón en alguna satisfacción de lo que ha descubierto en los Mares océanos y del viaje que agora, con la ayuda de Dios, ha de facer por ellas en servicio de Vuestras Altezas, son las que siguen”. A ver, Colón no ha viajado oficialmente a América, ¿sería que ya lo habría hecho extraoficialmente? ¿Sería tal vez un añadido posterior al viaje hacia el nuevo Mundo? O acaso, efectivamente, ¿hubo alguien quien si lo había hecho, asi fuere involuntariamente?Llegado el Descubrimiento de América (el oficial, 12 de octubre de 1492), regresa el Almirante. El 16 de agosto de 1494 los reyes le escriben a Sevilla: “parécenos que todo lo que al principio nos dijistes que se podía alcanzar, por la mayor parte todo ha salido cierto, como si hubierades visto antes que nos lo dixesedes”. ¿Hubo predeescubrimiento?[2]

[1] Poco tiempo luego del arribo de Colón, posterior al Descubrimiento de América, rumores como estos cundieron en la Corte y sus alrededores. Se hablaba del «protonauta». Gonzalo Fernández de Oviedo, en 1533 (dio por falso tal rumor). Palabras más, palabras menos se decía que una carabela de comercio que hacía el recorrido desde España a Inglaterra, fue desviada de su ruta por el mal tiempo; al parecer tocó tierra en alguna de las islas americanas donde se apertrechó “de agua y leña”. Regresando a Europa perdió casi toda su tripulación, quedando tan solo el capitán y tres o cuatro marineros. Se afirma que tal capitán era amigo de Cristóbal Colón a quien transmitió sus secretos.
No así Francisco López de Gomara en su hipótesis y otorga nombre y apellido al marino: Alonso Sánchez de Huelva, el mismo nombre que le asignará posteriormente el Inca Garcilaso. (CONSUELO VARELA en “los Enigmas del almirante Cristóbal Colón” para la revista Historia de la Nacional Geographic, Número 11. 2005, páginas 84-86.)
[2] Referencia bibliográfica adicional: Manuel Lucena Salmoral, en Colón, un personaje enigmático. La Aventura de la Historia Año 4 No 48. Octubre 2002. Arlanza Ediciones, Madrid, página 73.

Judios y descubrimiento de America

Los judíos y el descubrimiento de América.
El punto de partida de esta secuencia de artículos sobre el descubrimiento de America es una bellísima novela histórica de Newton Frolich titulada (en inglés) 1492 o en español “El Mundo de Cristobal Colon 1492”, Ediciones Martínez Roca S.A., 1991, que recomiendo leer.
La península Ibérica fue refugio tradicional de la comunidad judía, tanto así que cuando Alfonso VII de Castilla (año 1.150 de la Era cristiana) se proclama “Emperador de las Españas” y “rey de las tres religiones”, convoca a rabinos y estudiosos de la Ley desde otras latitudes para asesorarse en su corte. Históricamente han sido prestamistas los judíos, bien sea por las circunstancias volátiles de su permanencia geográfica concreta o por las presiones de la Iglesia oficial. Tuvieron una existencia relativamente estable hasta el año de 1390, cuando fallece su último gran protector: Juan I de Castilla.
En el suplicio decisorio entre morir violentamente o ser expulsados, muchos judíos optaron por convertirse al cristianismo (al comienzo la mayoría, de labios para afuera) con tal de garantizar su supervivencia. A estos nuevos conversos se les llamaba “marranos”, así les decían los “cristianos viejos”.
Pues bien, los judíos siempre fueron hábiles cartógrafos y marineros; por ejemplo, en 1300, Jacob ben Machir ibn Tibon inventa el “cuadrante judaico” para medir la posición de las estrellas; en 1330 Levi Ben Gershon inventa la “báscula de Jacob”, un cuadrante que mide la separación angular entre dos cuerpos celestes; en 1475, Abraham Zacuto (consejero del rey para expediciones marítimas, de la Universidad de Salamanca) elabora las primera tablas astronómicas que dan la hora aproximada de aparición de planetas y estrellas.

Todo lo anterior, para decir que Cristobal Colon (Christopher Columbus), el ilustre navegante responsable directo del descubrimiento de América, se presumía era judío o “cristiano nuevo”. Todo parece indicar que su abuelo (un viejo tejedor judío) había emigrado de Castilla huyéndole a las persecuciones raciales que allí se habían desencadenado.
Pero también eran judíos o cristianos nuevos: Hernando de Talavera, confesor de la reina Isabel de Castilla ,prior del monasterio del Prado y luego arzobispo de Granada, cuya abuela era judía; Tomás de Torquemada, dominico prior del monasterio de Santa Cruz, encargado de dirigir la inquisición; don Luís de Santángel (principal financista de la corona española, receptor de las rentas eclesiásticas de Aragón y cuyo abuelo judío se había hecho cristiano nuevo) quien patrocinó económicamente la expedición de Colón, con 17.000 ducados y, don Isaac Abravanel quien había financiado las campañas anti-musulmanas de Isabel de Castilla. Pero también era biznieto de una judía el rey Fernando de Aragón. Una curiosidad de cierre: para los legos el que Cristóbal Colón partiera hacia el nuevo mundo un 3 de agosto no tiene nada de significativo, pero según estudiosos en la materia, el 2 era día de ayuno, el día de Av y no convenía trabajar. Bien sea el Almirante quien haya tenido injerencia en esto o sus hombres pero se respetó una costumbre muy judía por cierto.

Bibliografía
Attali Jacques. Los judios, el mundo y el dinero. Historia económica del pueblo judio. Fondo de Cultura Económica de Argentina, S.A. Buenos Aires, 2005, páginas 202-218.
Irving Washington. Colón el descubridor. Editorial Claridad S.A., Buenos Aires 1942.

Pobladores de America

Disquisiciones sobre el origen de los Pobladores de America.
Apenas se supo en Europa del arribo de Cristobal Colon al continente americano se empezaron a elaborar especulaciones sobre el origen de los mal llamados indios.

Una teoría que cobró mucha fuerza era que los indios eran sobrevivientes del continente perdido de Atlantis. ¿Recuerdan la tradición que se remonta a Platón y que dice que el contienente perdido de Atlantis se extendía desde la actual España hasta el continente americano y que se había hundido en un gran cataclismo?Según Francisco Lómez de Gomara en 1552, los indios habían sido abandonados en America la hundirse la Atlántida. Como presuntas pruebas, López de Gomara, decía que los indios mexicanos empleaban la palabra “atl” para significar agua.Otra teoría persistente era que los indios eran descendientes de las tribus perdidas de Israel, cuyo exilio hacia Asiria había sido relatada en el Antiguo Testamento y de los que no se sabía nada desde entonces. Un teólogo neerlandés llamado Joannes Fredricus Luminus parece haber sido el primero en hacer una a conexión entre los Judios y los indios americanos, con el argumento, en 1567, de que ambos tenían la nariz grande y costumbres funerarias extrañas.
El primero en moverse más allá de los mitos hacia un estudio serio sobre los aborígenes fueron los frailes españoles como el misionero jesuita José de Acosta. En 1598 este misionero jesuita sugirió que los indios habían llegado al Nuevo Mundo a través de una ruta terrestre desde Asia. Interesante por el tiempo en que se proponía esta tesis tan actual, hasta cierto punto.
Durante el siglo XVIII el jesuita español Lorenzo Herbas y Panduro señaló analogías idiomáticas entre las 34 lenguas indígenas de América del Sur y el malayo.
¿Cuando se logró alguna suerte de consenso sobre esta hipótesis? Fue a mediados del siglo XIX, después de las afirmaciones de Charles Darwin planteando el origen del hombre en Africa y su expansión desde allí hacia todas las latitudes. Se empezó a hablar que alguna vez en el pasado existió un puente entre Siberia y Alaska en el actual estrecho de Bering.O sea que los nativos americanos realmente no lo eran, sino que sus ascendientes habían llegado desde Asia.¿Cuando habían llegado?
Entre 1960 y 1970 los expertos consensuaban en que había sido hacía 12.000 años, cerca del final de la última glaciación, cuando gran parte del agua de la tierra fue encerrada en los glaciares que el puente terrestre de Bering, tambien conocido como puente de Beringia, quedó expuesta.
El puente de Beringia tenía un clima hostil, peor que el de el actual Alaska o el de Siberia.Pero los humanos podían sobrevivir allí.Los fósiles encontrados allí indican que el el bisonte de la estepa, los caballos salvajes, y los caribús todos vivían en la región, y sus cazadores humanos podría muy bien haberlos seguido y haber cruzado el puente de la tierra. De modo que la estimación de 12.000 años tenía sentido: en años anteriores, habría existido demasiado frio para que la gente pudiera sobrevivir tan al norte, y más tarde, el agua del deshielo de los glaciares sumergió el puente de tierra y bloqueó el paso por el mismo.
La lógica geológica fue ratificada por la evidencia arqueológica.En 1908 un vaquero llamado George McJunkin, cerca de Folsom, Nuevo México, bucando una vaca perdida, encontró unos huesos un tanto grandes como para ser de una vaca.En el año de 1925 los huesos son examinados por Jesse Figins del Museo de Historia Natural de Colorado, Estados Unidos. Este experto conceptuó que correspondian a huesos de bisontes, extintos al final de la edad de hielo.Pero junto a estos huesos se halló una punta de lanza de piedra; luego un humano había elaborado esta herramienta de cacería, luego residían allí por el tiempo de la edad de hielo.
En 1932, cerca de Clovis, Nuevo México, se encontraron los huesos de algunos animales con una punta de lanza de piedra entre las costillas. Al parecer eran mamuts lanudos, extinguidos desde la edad de hielo.En la década de 1950 un científico de la universidad de Chicago llamado Willard Libby, desarrolló la datación por Carbono 14, otorgando fechas a los restos mencionados de entre 10.000 y 11.500 años atrás.Pero tambien la evidencia provino del examen de la dentadura de los indios prehistóricos. Después de examinar más de 200.000 dientes prehistóricos de los restos de unos 9.000 indios, la antropóloga Christy Turner que los dientes de los nativos americanos compartían ciertos rasgos genéticos con los dientes de los habitantes del noreste de Asia.Si los primitivos pobladores americanos ingresaron alrededor de 12.000 años atrás por el estrecho de Bering, explicaría el misterio sobre la rápida extinción de mamuts, mastodontes, tigres dientes de sable, camellos nativos, castores gigantes y otros grandes animales que vagaban por las llanuras norteamericanas hará unos 10.000 años. Según el paleontólogo Paul Martin, en su disertación de 1967, los humanos cazadores cruzaron el puente de Beringia 12.000 años atrás y luego se trasladaron hacia el sur por un corredor libre de hielo al este de las montañas rocosas canadienses. Allí encontraron a cantidades de mamiferos a los que exterminaron.
Pero tampoco había consenso en torno a esta explicación. Y para colmo de desavenencias, se encontraron en excavaciones realizadas en Meadowcroft Rock Shelter al suroeste de Pennsylvania (1973.1977), vestigios de ocupación humana datada de unos 20.000 años atrás. Y en Chile, durante el año de 1976, en el sitio llamado Monte Verde se desenterraron basamentos de chozas con más de 13.000 años de antiguedad y, en otros niveles, vestigios con más de 34.000. Y los casos parecidos son varios pero no los mencionaremos.La confusión es evidente.Los primitivos pobladores americanos llegaron durante varias fechas y de diversas culturas, desde Asia, aunque coinciden en que se produjeron en el neolítico. Pero hay aun muchos cabos sueltos.Retomaremos el tema en otro post.
Leer tambien: Descubrimiento de America ,vikingos y america , Leon X

Vikingos y America

Vikingos y America señala la cronologia establecida por los arqueologos para la llegada de los Vikingos al Nuevo Mundo, mucho antes que don Cristobal Colon lo hiciera.
Se dice que para el año 874 los noruegos colonizan Islandia y para el año 960, el padre de Erik el Rojo fue desterrado de Noruega a Islandia. Luego sobre el 986, Erik el Rojo, desterrado (por casi nada, por unos asesinatos insignificantes) de Islandia coloniza Groenlandia (nombre que significa ” tierra verde”, una alusión al fino manto de brezo ártico que cubría los predios avistados) y, para el año 1.000 los vikingos alcanzarían Terranova (donde se yergen las ruinas de estructuras vikingas en L´Anse aux Meadows) y posiblemente se desplazaran hacia el sur.Detallemos lo expuesto.Una leyenda (una saga, la saga de Thorfin Karlsefni) cuenta que hace cerca de un milenio, un vikingo llamado Leif Eriksson navegó hasta las costas de America del Norte. Pero ojo, si bien es cierto hay rastros fisicos de la estadia de los vikingos en America, no hay dato historico fiable de quienes ni en que fechas precisas lo hicieron. Cuentan los expertos que los colonos vikingos comerciaban con el continente europeo y tal vez tambien lo hicieran con tribus aborigenes antes de sencillamente, desaparecer.
Las condiciones de vida de los colonos vikingos establecidos en America no la tuvieron fácil pero, se dice que con el tiempo lograron haber alrededor de 3.000 vikingos en Groenlandia. Pero algo que no se ha podido precisar con certeza, sucedió y se eclipsaron.¿Plaga? ¿Hambre? ¿Frio? ¿Enfrentamiento con los esquimales? No lo sabemos a ciencia cierta.
No sobra destacar que dentro de las dificiles condiciones para establecersen los vikingos en Groenlandia, se encontraba la ausencia de arboles: la única madera disponible era de los arbustos y la que flotaba en el mar hasta sus costas. Con estos leños y terrones de capa vegetal hicieron sus casas, que tenian de particular, unas paredes con espesores de hasta 3 metros, para dar a sus habitantes un aislamiento climático adecuado.
¿Que comian? Como no podian cosechar ni cultivar granos debido al corto verano, seguramente no tenian pan en abundancia ni cerveza. Si bien es cierto criaban animales domésticos importados de Europa (cabras, ovejas, y ganado vacuno), comian su carne solo esporadicamente, dependiendo más de la leche y el queso que los mismos producían. El grueso de su dieta lo constituía posiblemente la pesca y la caza de caribúes. Acaso sus vestimentas fueran hechas de lana y lino, empleando tambien pieles.
¿Y que comerciaban? ¿Con quien? Los vikingos establecidos en America tenían un frágil comercio con Escandinavia, intercambiando madera y cereales procedentes de Europa, por pieles de oso y de zorro ártico, así como de colmillos de narval y cuerdas hechas de piel de morsa.
En el siglo XIV algo pasó con el clima de Groenlandia, este territorio se hizo aun más frío. Los glaciares se tragaron a los pastizales. Tal vez la plaga de peste bubónica que hubo en Noruega e Islandia (y que alli se lelvó entre sus fauces casi el 30% de la población) tocara sus costas. La reducida población vikinga en Groenlandia tuvo que cambiar drásticamente su dieta entrando a depender de los productos de mar hasta en un 80%.Lo demás son especulaciones.

Leer tambien: Cristobal Colon y Seneca; descubrimiento de America; que es el renacimiento.

Cristobal Colon y Séneca

La historia y la vida nos dan ocasiones de confrontar pensamientos. ¿Cristobal Colon y Seneca? Posiblemente el ilustre autor oficial del Descubrimiento de America no haya leído a Seneca hasta ese 12 de octubre de 1492 , o quizás sí…es difícil saberlo con certeza. Lo que sí sabemos por testimonios de terceros es que Toscanelli, Estrabón y Behaim sí lo habían hecho.Pero…¿a cual libro en concreto de Seneca se refiere? A una tragedia, Medea, que al final del acto II, en sus lineas afirma que vendrían tiempos donde Thule (léase Islandia) dejaría de ser el límite conocido de la tierra. ¿En el siglo primero alguien vaticinando esto?
Cuando Amerigo Vespucci habló expresamente de las tierras descubiertas como un Nuevo Mundo, America, se intentó opacar la labor de Colon. Hombres como su hijo Hernando Colon y Bartolome de las Casas apelaron entonces a esta clase de “testimonios literarios” para justificarlo.
Sin embargo…¿Séneca de donde pudo haber sacado esa idea de viajar a través del mar tenebroso y ensanchar los límites del mundo?Quizás a las alusiones biblicas de los Tartesos (habitantes de Tarsis), que menciona la biblia y aun Herodoto como un imperio comercial situado en la peninsula iberica (de donde provenia Seneca). Tal vez sentia a los españoles como predestinados. No se, son solo suposiciones.
Cristobal Colon y Séneca, una dupla interesante para analizar a fondo en términos de inspiración para Descubrir a America.

Claves del descubrimiento de America

Aquí tenemos unas claves del descubrimiento de America, es decir unos tips para entender de la mejor manera este acontecimiento que cambió nuestra manera de ver el mundo.
Veamos ahora ciertas claves puntuales para el Descubrimiento de América:
1474. Isabel I de Castilla, casada con Fernando V de Aragón, ocupa el Trono de Castilla.
1479. Fernando hereda el trono de Aragón: se produce así la unión dinástica de Castilla y Aragón (seguida, más tarde, de la anexión de Navarra y la conquista de Granada), termina el fraccionamiento medieval y se inicia el ciclo hegemónico de la Corona española. Paralelamente, el proceso de unificación religiosa determina el auge de la inquisición. Los aires del renacimiento ingresan en la Península.
1480. Los reinos de Castilla y Aragón, que aglomeran unos ocho millones de habitantes, mantienen sus respectivas cortes, leyes, moneda, medida y fronteras. Se produce la incorporación de los maestrazgos de las Órdenes militares a la corona, la disminución de la autonomía municipal y de las facultades de las Cortes, el reforzamiento o ampliación de los consejos, la creación de la sala de Contadores, la reforma del ejército y de la justicia, la consolidación del orden público y la sujeción de la nobleza.
1481. En las Cortes de Toledo son revocadas las concesiones hechas bajo Enrique IV y son restituidas rentas y villas de la corona, pero se mantienen los privilegios anteriores a 1466. Establecimiento forzoso de judíos y musulmanes en barrios separados. Franquicia para la importación de libros.
1482. Establecimiento de la Inquisición en Castilla y del primer tribunal en Sevilla. Pragmática reduciendo las obligaciones serviles de los solariegos castellanos.
1483. El encarecimiento de los productos orientales y la inseguridad de las rutas terrestres utilizadas para su transporte acentúan la necesidad de una vía marítima hacia Oriente. El perfeccionamiento de la cartografía y del transporte marítimo[1], así como la idea de la esfericidad de la tierra, son las condiciones que permiten, teóricamente, realizar la empresa. Inducido por los estudios de Plinio, Marco Polo, Pierre d´Ailly, Toscanelli, etc., Cristóbal Colón[2] propone a Portugal alcanzar la India por el Atlántico.
1485. Al ser rechazado el plan por Portugal, Colón llega a España. Establece relación con el Duque de Medinaceli, con los frailes del Monasterio de La Rábida, en la Provincia de Huelva, y con los hermanos Pinzón y Pedro Alonso Niño.
1486. Tras la primera entrevista con los Reyes Católicos, celebrada en Alcalá de Henares, Colón logra el apoyo de Luís de Santángel, tesorero de la Santa Hermandad y Contable de la Real Casa; pero la Junta que estudia el proyecto lo desecha.
1492. Nueva entrevista con los Monarcas de Granada: las condiciones finalmente aceptadas en las Capitulaciones de Santa Fe; Colón obtiene los títulos vitalicios y hereditarios de Virrey, Almirante y Gobernador, con poderes jurisdiccionales sobre la riqueza a descubrir; se le adjudica el 10 por 100 de las riquezas halladas. El 3 de Agosto parte la expedición desde Palos de Moguer [3]

Ver también: octubre 1492
[1] Invención de la brújula, construcción de las primeras carabelas
[2] Ver Genealogia y adn Cristobal Colón
[3] COLON CRISTOBAL. Diario. Relaciones de viajes. SARPE, 1985, Madrid. Tomado del estudio previo.

Mujer en America

La mujer en America nos cuenta la situación de género en hispanoamerica en tiempos del descubrimiento de America.
La mujer en América, texto de Victoria Sau, Escritora Española[1]

“Sin la mujer, tanto española como india, la conquista española no hubiera podido ser sino una aventura bélica y comercial, que hubiera cristalizado en meras factorías a la manera de las fenicias, pero nunca en aquella pléyade de naciones…” (1)
La autora de la cita se asombra en su libro, una y otra vez, candorosamente, -¡mujer al final!- de que no uno sino todos los cronistas de Indias, desde Bernal Díaz del Castillo, Garcilaso de la Vega y Fuentes y Guzmán, hasta López de Gomara y Fernández de Oviedo, se olvidan misteriosamente de mencionar a la mujer en su relato de la empresa americana.
Acontecimientos casi insignificantes, que a la preocupación del hombre moderno parecen desprovistos de todo interés, son narrados con escrupulosa nimiedad.
Acciones contra los indios de muy escasa trascendencia, con todas sus idas y venidas, anécdotas curiosas y detalles pintorescos, ocupan largas páginas de los historiadores. Los movimientos más insignificantes de los conquistadores, sus rencillas y rivalidades, son tratadas con desmesurada extensión (…).
Pero se echa de menos ese cúmulo de temas ajenos a la actividad bélica (y masculina) sobre todo en lo que concierne a la vida social y familiar, al desarrollo de las instituciones, al desenvolvimiento económico, etc. (2)
Pero si los cronistas no mencionan a la mujer española más que para destacar una figura muy principal, casi siempre por su linaje y a las demás sólo casualmente cuando representan un suceso harto original o se hallan incluidas por casualidad en un hecho del que no son el núcleo, qué no sucederá con las de la tierra, con las propias indias. Carne de placer, de reproducción y de trabajo como las españolas, pero en una posición muy inferior debido a su situación de pueblo conquistado.

“…AVÍA MUCHA FALTA DE TALES MUGERES DE CASTILLA” (3)

Con ser las mujeres una mercancía preciosa para los conquistadores, no trascienden a pesar de todo dicho concepto, y son a menudo mencionadas después de la larga lista de objetos y herramientas con que se equipan unos bergantines, o a continuación del número de caballos con que se inicia una expedición.
Es imposible, pues, determinar en qué momento llegan Ias primeras mujeres españolas a Indias.
Parece ser que no se embarcó ninguna en el primer viaje de Colón, pero pudiera ser que sí lo hicieran en el segundo, según algunos autores deducen de la Historia del Almirante Cristóbal Colón escrita por su hijo Fernando.
Pero de lo que no cabe duda es de que las autóctonas, las del Nuevo Mundo, esas ya estaban ahí antes del 12 de octubre de 1492; porque de lo que se trata es de que las mujeres, blancas, negras o indias, están presentes ahí, y ejerciendo su rol, desde el primer momento.
Hasta 1502 no hay certeza de la llegada de españolas a Indias, las cuales fueron con el Comendador Ovando. No se conoce su número ni sus nombres, pero sí que formaban parte de “familias principales“. Sin pretender quitarles valor no a éstas sino a todas las mujeres que cruzaron el Atlántico durante un siglo, con sólo un 50% de probabilidades de llegar, y si llegando, expuestas a rudezas y esfuerzos sin cuento, es de suponer que antes que las que eran miembros de “familias principales” lo harían las más humildes, necesitadas, perseguidas y aventureras. Pero sobre ellas pesa el silencio; la Historia está escrita por Hombres.
El Catálogo de Pasajeros a Indias, (4) por otra parte, además de empezar a confeccionarse en 1509, aporta apenas datos, salvo el nombre y la procedencia, acerca de las mujeres. Como detalle curioso puedo decir que en el susodicho año de 1509 la lista es de 27 pasajeros, de los cuales sólo uno es mujer (Ana Rodríguez, negra cristiana, hija de Pedro Mateos y de Catalina Rodríguez) la cual figura con el número 21.
Pero leyendo detenidamente se encuentran tres mujeres más, dos que viajan en calidad de esposas y una tercera, de hija, lo cual eleva el número total a 4.
No hay un número por persona sino por cabeza de grupo; algunos hombres viajan con chicos, con escuderos y criados o con varones de su parentela.
También, por supuesto, con esposas e hijas. En el año 1510, de 108 pasajeros sólo cuatro son mujeres, pero otras tres viajan como esposas, dos como hijas y una como criada. En 1511, de 295 pasajeros 16 tienen número ellas mismas, pero otras 16 viajan como esposas, 6 como hijas, 3 como hermanas y una como criada, lo cual hace que sumen en total 42. Y así en los años siguientes, sólo que cada vez hombres y mujeres en número más crecido.

“LLEVO VEINTE INDIOS QUE TOMO DE YTARA Y POTANO…” (5)

Si alguna duda pudiéramos tener acerca del papel que han jugado -y juegan- Ias mujeres en la historia del hombre, no hay sino que hacer un análisis de hechos tan relativamente recientes como son el descubrimiento, conquista y colonización de América.
Las mujeres son tratadas en términos de ganado, y de hecho se las reseña a menudo entre las propiedades del hombre, después de aquél. Si sus virtudes son ponderadas a veces, esto es en la medida en que las mujeres proporcionan beneficios, solucionan, curan, salvan, alivian, colaboran, y hasta sustituyen al hombre con plena eficacia.
De alguna manera, pues, en tanto que sirven a sus fines. Y siempre dentro de un plano individual, porque genéricamente hablando las mujeres en América son robadas, secuestradas, regaladas, trasegadas, apareadas, casadas, descasadas, intercambiadas, fecundadas, violadas, distribuidas, adjudicadas, repartidas, torturadas y explotadas, como es obvio, sin su consentimiento. Tendríamos que visitar muchísimos pueblos primitivos para poder reunir la gran cantidad de formas de extorsión que hallamos de una sola vez por todas en las Indias, y ciñéndonos sólo a la primera mitad del siglo XVI.
En una ocasión en que corrió la voz de que Hernán Cortés y los hombres que lo acompañaban habían muerto, “el factor mandó que todas las mujeres que se habían muertos sus maridos en compañía de Cortés, hiciesen bien por sus ánimas y se casasen…”( 6).
Como la esposa de uno de ellos, Juana de Mansilla, no se quisiera casar porque tenía confianza en Dios y creía que su marido, Cortés y los demás estaban vivos, el factor “y porque dijo estas palabras la mandó azotar por las calles públicas de México por hechicera”. (7).
Cuando Cortés regresó, efectivamente, Ia volvió en su honra de la afrenta. Sobran comentarios.
Veamos cómo se expresa don Pedro de AIvarado, Adelantado y Gobernador de Guatemala, al referirse a un lote de mujeres cuya llegada anuncia y que vienen con su segunda esposa. Segunda no por viudez, sino porque la primera esposa de don Álvaro fue una india de sangre real, una de las que le tocaron en el reparto de las que habían sido dadas a Cortés por los mexicanos, no habiendo sido dicho matrimonio legitimado. Escribe Alvarado al cabildo de Guatemala:
…Doña Beatriz (su esposa) está muy buena, trae veinte doncellas, muy gentiles mujeres, hijas de caballeros y de muy buenos linajes. Bien creo que es mercadería que no me quedará en la tienda nada, pagándomelo bien, que de otra manera excusado es hablar de ello..(8).
En una de las fiestas en casa de Alvarado que se dieron por aquellos días, las doncellas, escondidas tras unas puertas por la honestidad, miraban a los que pronto serían sus maridos y una de ellas dijo:
Doylos al diablo, ¡parece que escaparan del infierno según están de estropeados: unos cojos y otros mancos, otros sin orejas, otros con un ojo, otros con media cara, y el mejor librado la tiene cruzada una o dos veces!
A lo que contestó otra:
No hemos de casar con ellos por su gentileza sino por heredar los indios que tienen, que según están viejos y cansados se han de morir pronto, y entonces podremos escoger el mozo que quisiéramos en lugar del viejo… (9)
Pero tampoco las viudas lo tenían tan fácil como hemos visto por la afrenta a doña Juana de Mansilla, y podremos seguir viendo.

…PORQUE LOS CASADOS EN INDIAS SON LOS QUE PERPETUÁN LAS INDIAS (10)

El Comendador Ovando dispuso desde el principio que se casaran no sólo los indios entre sí, según lo manda la Santa Madre Iglesia, sino algunos cristianos con indias y algunas cristianas con indios. Las españolas eran inferiores en número, y aunque los indios las deseaban, los conquistadores tenían prioridad. Así las mujeres son tratadas en términos de ganado, y de hecho se las reseña a menudo entre las propiedades del hombre, después de aquél. Todos los casos que se encuentran de blancas cristianas unidas a indios, es por razón de robo o secuestro. Los conquistadores en cambio casaban a veces con indias, pero las abandonaban cuando tenían la oportunidad de hacerlo legalmente con una española.
Al principio de la conquista la Corona española prohibió el traslado de las solteras a las Indias, pero la prohibición no debió de ser cumplida como se desprende de la Real Cédula de 1514 en la que se daba entera libertad a españoles y españolas de casarse con quien quisieran. Dicha Cédula fue confirmada por Felipe II en 1575.
Los hombres de la península que embarcaban hacia las Indias con su mujer, o que una vez allí la mandaban llamar, tenían muchos gajes: mejores cargos, mayor repartimiento de indios y distribución de tierras, etc. La insistencia de los Reyes era machacona y manifiesta, y aunque también se alude a veces a la moral y las buenas costumbres, el motivo era económico y político:
…Además de la ofensa que se hacía a Dios nuestro Señor, se seguía gran inconveniente a la población de aquellas tierras, porque no viviendo los tales de asiento en ellas no se perpetuaban, ni atendían a edificar, plantar, criar ni sembrar, ni hacer otras cosas que los buenos pobladores suelen hacer, por lo cual los pueblos no van en el aumento que conviene, como sería si vivieren poblados con mujeres e hijos como verdaderos vecinos…
El matrimonio se convirtió así en una razón de Estado, y no sólo el de las solteras sino también el de las viudas. Porque en Indias, si el marido moría, la mujer heredaba su repartimiento de indios y tierras, y a la Corona le interesaba que dicho lote no fuera a parar por un segundo matrimonio a manos de hombres menos dignos de confianza y poco serviciales a la Corona. La pureza de la sangre, el demostrar que se era castellano viejo, y la seguridad de que no se era hijo ni nieto de persona sancionada por la Santa Inquisición, eran las máximas garantías. Escribe el Inca Garcilaso:
…Es de saber que como en las guerras pasadas hubiesen muerto muchos vecinos que tenían indios, y sus mujeres los heredasen, porque ellos no casasen con personas que no hubieren servido a Su Majestad, trataron los gobernadores de casarlas de su mano, y así lo hicieron en todo el Perú.
Paridora oficial, vehículo de transmisión de la propiedad, perpetuadora de los usos y costumbres del Viejo Mundo, ¡y todo por cuenta de otros, de ellos!
¿Y las indias? Manipuladas también, pero de otra manera. En 1545 escribía al Rey el capellán González Paniagua:
Acá tienen algunos a setentas (mujeres); sino es algún pobre, no hay quien baje de cinco o seis; la mayor parte de quince y veinte, de treinta y cuarenta. (11).

…PORQUE ENSEÑARAN A LOS NUESTROS SU LENGUA… TRAJO COLON SIETE INDIAS A ESPAÑA (12)

La mayor preocupación, de Colón primero, de todo conquistador después, fue la de la lengua, el vehículo de comunicación y entendimiento.
Las mujeres de la tierra, las indias, además de concubinas y sirvientas hicieron un gran papel en esto. Se llamaban “ladinas“, por corrupción de “latinas“, las que aprendían el castellano y podían hacer de intérpretes. Giménez Caballero Cita unas pocas:
Hojeda tuvo de intérprete, guía y esposa a “Isabel”. Alvarado. “una india moza”… (13)
En Cartagena, en Venezuela, en Jamaica, en todo el continente. Pero cuando siglos más tarde se habla de Hispanidad nadie las coloca en el lugar que les corresponde. La traición viene de lejos, porque ya Hernán Cortés, al escribir al Rey de España, no le mencionaba a la Malinche, su amante, a la que había escogido antes que por su belleza por ser Buena Lengua.
En Cartagena de Indias la india Isabel Corral no se rindió de amor al hombre que había de utilizarla, como la Malinche con Cortés. El gobernador Pedro de Heredia informó de ella:
Si saben que la conquista y pacificación de esta tierra no se ha de hacer sin la dicha Isabel Corral, a causa de ser lengua de Hurava, y no haber otra… ( 14)
Mujeres, cualquiera que sea el color de vuestra piel, ¿dónde está vuestra gloria?

POR LA HONESTIDAD DE LA CIUDAD Y MUJERES CASADAS.

Puerto Rico, 1526. El Rey, Concejo, Justicia, Regidores… Hay necesidad de que se haga una casa de mujeres públicas. Y se hace. Las busconas también hacen Hispanidad.
Evitando personalismos no hemos querido hablar de la mujer. Las parejas de los famosos -sólo un recuerdo a la primera esposa de Cortés, la Marcaida, a la que él asesinó una noche-, sino de las mujeres, las indias, las negras, las españolas, en grupo, en conjunto, en sexo. Las que empuñaron la lanza y la rodela, las que sembraron el primer trigo de América, las ladinas, las prostitutas, las amantes, las aventureras, las brujas, las esclavas, las parturientas, las madres, las torturadas, las asesinadas, las suicidadas (como aquéllas que tomaron solimán en venganza de la afrenta que Diego de Carvajal les había hecho). Anónimas la mayoría, como aquélla que el propio cronista Fernández de Oviedo dice que mandó azotar y sacar los dientes porque acusó su marido falsamente. O como aquella Elvira hija de Aguirre, asesinada en algún recodo, ¡ay! del Amazonas, de la que sólo sabemos el nombre y que era mestiza. Y la mujer del Henríquez, que metieron los indios tierra adentro y que nunca más apareció. Y las que cita Cieza de León cuando dice: …y tomaron dos o tres mujeres vivas y les hicieron mucho mal. Y las que menciona Jaime Rasqui al escribir al Rey, que tengo por cierto que hay más de mil doncellas para casar. Y las criadas: Diego Núñez de Irala y Antonio de Irala y doña Ginebra Núñez de Irala, mis hijos y de María, mi criada; y doña Marina de Irala, hija de Juana. mi criada; y doña Isabel de Irala, hija de Agueda, mi criada; doña Ursula de Irala, hija de Leonor, mi criada; y Martín Pérez de Irala, hijo de Escolástica, mi criada; y Ana de Irala hija de Marina, mi criada; y María, hija de Beatriz, criada de Diego de Villaspando.(15)

NOTAS

(1) Nancy O’SuIlivan Beare: Las mujeres de los conquistadoras. Cía. Bibliográfica española, Pág. 58.
(2) Id. pp. 23-24.
(3) Fernández de Oviedo citado por N. O’SuIlivan p.41.
(4) Catálogo de Pasajeros a Indias durante los siglos XVI, XVII y XVIII, Vol. 1 (1509-1534) Sevilla.
(5) Según la Relación del Fidalgo de Elvas, citado por N. O’SuIlivan op. cit. 291.
(6 y 7) Según Bernal Díaz del Castillo, citado por N O’SuIlivan, op. Cit. 67-68.
(8) Fuentes y Guzmán: Recordación Florida I Historia de Guatemala, Madrid 1882, tomo I p.108.
(9) Garcilaso de la Vega: Comentarios Reales, tibroll, cap.l, pp.113-114.
(10)Según Enrique de Gandía, citado por N O’SuIlivan op. cit. p. 252.
(11) Citado por Fco. Morales Padrón en Los con quistadores de América, Austral, p. 129.
(12) Cita de Giménez Caballero: Las mujeres de América, Ed. Nacional, pág. 69.
(13) Idem. pág. 69.
(14) Citado por N. O’SuIlivan, op. cit. pág. 216.(15) Del Testamento de Irala citado por N. O’Sullivan op.cit.256.
[1] Aquelarre. Revista semestral del Centro Cultural de la Universidad del Tolima. Año 2003 Volumen 2 No 3.

Inflacion y descubrimiento de America

Luego del descubrimiento de America, la inflación en España y Europa se disparó; estas notas académicas resumen muy bien porqué.
En inflación y descubrimiento de América veremos las consecuencias económicas en España y Europa al recibir todo nuestro oro, plata y piedras preciosas. Pues obviamente aparte de enriquecer las arcas hispánicas y de los comerciantes que extraían nuestros metales o se los quitaban a los indígenas, ocasionó una impresionante elevación de los precios, una inflación ocasionada por un aumento en el aprovisionamiento de la más dura de las monedas duras.
Los aumentos de precios ocurrieron primeramente en España; luego siguiendo el cauce normal de los negocios, los ibéricos salían a comprar a Francia, los Países Bajos e Inglaterra y llevaban a estos destinos la inflación portada.
Se dice que Andalucía, entre 1500 y 1600 los precios subieron unas cinco veces más (es decir que se multiplicaron por 5). En Inglaterra, tomando como punto de partida la última mitad del siglo XV (antes de la gesta de Cristóbal Colón) y siendo esta la base 100, para la última década del siglo XVI estaban los precios en 250 y, ochenta años más tarde, en la década de 1673 a 1682, llegaba a 350. Después de 1680 los precios se nivelaron y aun descendieron, luego de hacerlo en España, por supuesto. Un comentario pertinente: fueron las alzas de los precios las que dieron publicidad al Descubrimiento de América, no fueron los relatos de los conquistadores; fue sentir en carne y bolsillo propio que la carne estaba más costosa, que unos cuantos derrochaban metal dorado mientras ellos ganaban, proporcionalmente menos. Se empezaba a demostrar que el dinero tiene relación sobre los precios, lo que se ha dado en llamar la teoría de la cantidad del dinero. ¿Qué es la teoría de la cantidad de dinero? Dicha teoría afirma básicamente que estando todas las otras variables igual, los precios varían directamente con la cantidad de dinero en circulación.

Pero hubo otra consecuencia medible de la labor colonizadora de España en América. Los salarios subieron, quedando en dicho país relativamente a la par con los precios; pero en el resto de Europa no sucedió así, los salarios quedaron rezagados mientras los precios subían, influyendo en tal fenómeno las diferencias en el crecimiento de la población. Luego la inflación tuvo un profundo efecto en la distribución de los ingresos, perjudicando en primera instancia a los que tenían menos.
«La pérdida de los que recibieron retrasado el aumento de salarios fue a su vez la ganancia de los que tenían que pagarlos y que recibieron los precios aumentados y en alza. El resultado fue utilidades mayores.»
Luego la plata y el oro americano (y sus consecuencias) financiaron y estimularon el capitalismo europeo, dado que a precios y salarios altos las utilidades también eran elevadas. Habiendo excedentes importantes los capitalistas se sentían motivados a reinvertir sus utilidades y a crear o a ensanchar mercados.
¿Y que otra cosa podemos decir del oro americano? Aseverar que solo una fracción ínfima de este metal fue robado a los templos o a los indígenas directamente y que la mayor parte provenía de las minas. Además de esto, que no todo fue oro, es más, luego de los primeros años casi todo era plata (por lo menos el 85%).El recorrido de estos metales preciosos concluía su primera estación en las casas de moneda españolas donde eran acuñados, luego pasaban a los centro comerciales del norte de Europa, donde también llegaban de contrabando metales; otra porción de dichas monedas iba para pagar las tropas españolas en todos sus frentes de batalla.[1]
[1] Bibliografia consultada: Galbrait John Kenneth. El Dinero, de donde viene y adonde va. Editorial Diana Colombiana Ltda., Bogotá, 1983, páginas 21-27.

Luis de Santangel

Don Luis de Santangel tuvo mucho que ver con que Cristobal Colon partiera hacia América. Veamos porqué.
Su padre (el padre de Luis de Santangel), cristiano en tercera generación (descendiente del rabino Azarías Ginisllo, de la familia judio -aragonesa de los Chinillo[1]), se instaló como comerciante en Valencia prosperando gratamente; su hijo Luís consolidó la fortuna familiar, arrendando la recaudación de impuestos a la corona aragonesa. Al parecer Luis de Santángel fue enviado en su mocedad a estudiar a Nápoles junto a su tío homónimo, jurista de Alfonso V. Regresó a España y tomó estado, casándose con una tal Juana de la Caballería, hija de judíos conversos, seguramente igual que la familia de Santángel. Estuvo empleado entre 1471 y 1477 en la oficina de impuestos de Valencia, para cobrar el tributo que pagaba al entrar en España las telas de Lombardía.
En 1478[2], Luis de Santángel es nombrado escribano de ración[3] sin dejar de ser banquero, mercader ni recaudador.
En 1491 desempeñó una plaza de tesorero en la Hermandad de Sevilla. Un año después trabó amistad con Cristóbal Colón.
Luis de Santángel Fue de los pocos que previó las jugosas ganancias que un proyecto marítimo como el de Colón podría reportarle a la Corona, con una pingüe inversión, y, salvó de paso la expedición a última hora, cuando ya Colón marchaba resignado con la intención de vender su proyecto al rey de Francia. Se dice que porfió tanto con Isabel que le ofreció un préstamo para sufragar los gastos. Santángel prestó 1.140.000 maravedises, que le fueron devueltos al año siguiente; más adelante los Reyes católicos en agradecimiento por tan acertado movimiento le agraciaron con un donativo de 500 florines y el nombramiento de consejero. Y, por fin, en 1499, en ocasión del casamiento de su hija con un prócer llamado Ángel de Villanueva, el rey don Fernando le hizo otra merced de 30.000 sueldos.
En el archivo de la tesorería general de Aragón se conserva el documento del préstamo de Santángel que dice: «En el mes de Abril de 1492, estando los Reyes Católicos en la Villa de Santa fe, capitularon con Don Cristóbal Colón para el primer viaje de las Indias, y por los Reyes lo trató su secretario Juan de Coloma, y para el gasto de la Armada prestó Luis de Santángel, escribano de raciones de Aragón, 17.000 florines». Una estatua de Santángel figura al pie del monumento erigido a Cristóbal Colón en Barcelona.[4]
[1] Según la Enciclopedia Universal Ilustrada europeo americana. Espasa Calpe S.A. Madrid 1979, Luis de Santángel era oriundo de Valencia.
[2] Existe discrepancia entre las fuentes consultadas, la Enciclopedia Universal Ilustrada europeo americana. Espasa Calpe S.A. Madrid 1979, dice que fue en 1481.
[3] Un funcionario que desempeñaba la tesorería real, manteniendo activos los saldos, encontrando los fondos para cubrir los gastos de la Corte. En otras palabras llevaba la cuenta y razón de los empleados de palacio.
[4] Svet Yákob, Cristóbal Colón. Siglos y hombres, v centenario del descubrimiento de América: encuentro de culturas y continentes, Editorial progreso Moscú, 1972, páginas 157-173.

octubre 1492

Trasladémonos en el tiempo a octubre 1492 y vivamos al lado del almirante Cristobal Colon su periplo por los mares rumbo al continente americano.
1 de Octubre de 1492. Día lunes. De nuevo un alcatraz se posó en uno de los navíos y hierba verde flotaba en las aguas, haciendo que los acuciosos navegantes aumentara su nerviosismo y crecieran los niveles de ansiedad de los mismos.
El día 6 de octubre de 1492, hasta su gran “compinche” en la travesía trasatlántica hacia América, Martín Alonso Pinzón, manifestó públicamente sus dudas respecto al rumbo trazado por Cristóbal Colón.
Al día siguiente hubo una falsa alarma, pues creyeron divisar tierra firme, incrementándose los niveles de ansiedad y adrenalina de los acuciosos navegantes, que caída la tarde se resignaron a ver de nuevo frustradas sus esperanzas de llegar al destino, Zipango o Cipango según creían. El abatimiento fue directamente proporcional a sus perspectivas. Cundía el desespero y Colón decidió entonces cambiar el derrotero hacia el oeste-sud-oeste, “dirección en la que volaban los pájaros y continuarlo por lo menos por dos días”. De esta manera le daba gusto a sus detractores sin separarse demasiado de su trayectoria inicial.
El día 11 de Octubre de 1492 los ánimos se relajaron un tanto al vislumbrar un junco verde cerca de las naves y otros elementos que los instaba a pensar que ahora sí tocarían tierra, hasta tal punto se creía verídico, que sobre las 10 de la noche Cristóbal Colón vio una luz en tierra y dudando de su objetividad pidió una segunda opinión a Pedro Gutiérrez quien ratificó lo visto por el Almirante, en tanto Rodrigo Sánchez de Segovia no estuvo tan seguro. Vacilantes prosiguieron su rumbo y sobre las dos de la mañana del día 12 de Octubre de 1492, Rodrigo de Triana de la “Pinta” dio la señal de tierra (con un cañonazo) como a dos leguas de distancia. (El premio de los treinta escudos se le dio a Colón por haber sido quien atisbó la luz en tierra).

Hubo pues que aguardar la luz del día para cerciorarse y desembarcar. Efectivamente arribaron a una isla de veinticinco leguas (una legua puede ser de 4 a 7 kilómetros) aproximadamente, “llana y sin montes, llena de árboles muy verdes, con una gran laguna en medio, poblada de muchas gentes”, a la que bautizaron San Salvador.
24 de Octubre de 1492. La inconforme tripulación empezó a creer en base a los indicios que habían pasado de largo en medio de varias islas: grandes bancos de peces y bandadas de pájaros se veían discurrir. Cristóbal Colón (Cristóvão Colombo) se resistió a variar el rumbo pese a las murmuraciones, amenazas e intentos de amotinamiento. La corona española había dispuesto como premio adicional, 30 escudos a quien primero descubriese tierra, pero llegados a este punto de tensión, Cristóbal Colón (Cristóvão Colombo), dispuso, para evitar falsas alarmas, que si en el término de 3 días al aviso de “tierra” no se descubría tierra efectivamente, entonces esa persona no volvía a tener otra oportunidad de hacerse al premio.
Bibliografia
Irving Washington. Colón el descubridor. Editorial Claridad S.A., Buenos Aires 1942.
Colón Fernando. Historia del Almirante Don Cristóbal Colón Primer Volumen. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, páginas 94-102
Monografía sobre Cristóbal Colón, Biblioteca Cervantes.

Ver también: agosto-septiembre 1492

Cristobal Colon

Admiro a Cristobal Colon, por ser soñador, atrevido y hasta algo medio loco. He aquí una biografia sobre este personaje.
El nombre de Cristóbal Colón se puede escribir en otros idiomas así:
Christoph Kolumbus, Christophe Colomb, Cristòfor Colom, Cristofo Colombo, Cristovo Colón, Christophorus Columbus, Kristoforo Kolumbo, Kristoval Kolon, Xristofor Kolumb, Krė̅stops Kuolombos, Cristoforo Colombo, Kristol Goulm, Kristofor Kolumbo, Cristobal Colon, Kryštof Kolumbus, Christoffer Columbus, Kristobal Kolon, Kristoffer Kolumbus, Kristoffel Kolumbus, Criostóir Colambas, Kristofor Kolumbo, Kolumbusz Kristóf, Kristófer Kólumbus, Krîstof Kolomb, Christophorus Columbus, Kristupas Kolumbas, Kristofors Kolumbs, Kristofru Kolombu, Krzysztof Kolumb, Cristóvão Colombo….

Cristobal Colon: (Génova?[1], 1451[2]-Valladolid, 1506).Aunque se afirma que en realidad murió de 60 años según informe realizado por el antropólogo Miguel Botella que examinó los restos conservados en la catedral de Sevilla. Descubridor, navegante y mercader genovés. De origen humilde –sus padres eran artesanos – comenzó vinculado al negocio de tejeduría de su padre[3]. Poco se sabe de los primeros años de su vida. Aficionado a la navegación desde muy joven, se formó en ella de modo autodidacta y sus primeras prácticas fueron al servicio de diferentes casas mercantiles genovesas.[4] En 1476 se dirigió a Flandes como integrante de la tripulación de una flota comercial, pero a la altura del cabo de San Vicente su barco naufragó, al parecer a causa de un ataque de piratas, aunque también podría haber sido la escuadra francesa[5]; Cristobal Colon consiguió salvarse alcanzando la costa a nado. Desde entonces fijó su residencia en Lisboa, donde pasó al servicio de la colonia genovesa[6]. Casó con Felipa Moniz De Perestrello, cuyo padre se hallaba vinculado a las empresas descubridoras portuguesas, que a la sazón estudiaban la manera de encontrar una alternativa a la ruta de las especias[7]; gracias a ello, se fue orientando hacia empresas geográficas y científicas, y poco a poco abandonó las comerciales. Estudió cartografía, matemáticas y astronomía[8], y al fin, siguiendo las teorías, aunque erróneas, del humanista florentino Toscanelli sobre la esfericidad de la Tierra, presentó a Juan II de Portugal el proyecto de alcanzar el gran foco del mercado oriental de las especias navegando hacia occidente[9]. Se creía más breve esta ruta, puesto que los mapas no consideraban la presencia intermedia de otro continente. Rechazada la propuesta, acudió a la corte de Castilla[10], donde la idea se sometió a una junta[11]. Cristobal Colon, desalentado, comenzaba a plantearse la posibilidad de presentarse al rey de Francia, cuando los reyes castellanos apoyaron la expedición, dado que, en caso de éxito, suponía una excelente oportunidad de expansión[12]. En abril de 1492[13] se firmaron las capitulaciones de Santa Fe, donde se concedió a Cristobal Colon el título de virrey y almirante, además de los derechos sobre la décima parte de lo obtenido en las tierras alcanzadas.[14] El descubridor partió de Huelva con tres embarcaciones llamadas Santa María, Pinta y Niña.[15] El viaje resultó más largo de lo previsto, debido a la confusión geográfica inicial. En octubre del mismo año, la flotilla alcanzó las tierras de Guanahaní, isla que Cristobal Colon bautizó como San Salvador; después arribaron a las islas Fernandina, Isabela, Santa María, Juana (Cuba) y La Española. En esta última Colón instaló un primer establecimiento colonizador y lo llamó fuerte Navidad, allí dejó la nao Santa María. Regresó con las otras dos carabelas, que, a causa de un temporal, llegaron por separado, una a Galicia y la otra a Lisboa, hecho este que dio origen a una disputa diplomática entre Juan II de Portugal y los Reyes Católicos acerca de los derechos sobre las islas descubiertas.
En 1493 Cristobal Colon regresa a España. Desembarca en Barcelona y se entrevista con los reyes en el mes de abril. El 25 de Septiembre parten de Cádiz diecisiete nuevas carabelas, las cuales transportan al Nuevo Mundo 1.500 hombres con instrucciones para la evangelización, comercio y colonización de estas tierras. Se funda la primera ciudad llamada la Isabela en honor de la Reina Católica, entre las ruinas del Fuerte Navidad, destruido por los aborígenes. Realizan viajes a Cuba –que Colón cree ser la India- y a Jamaica; vuelven a Santo Domingo, entonces llamada La Española, donde el gobierno de Cristóbal Colón produce descontento. Se plantea el problema de la esclavitud indígena.
En 1495, en el mes de octubre, desde la metrópoli se envía a La Española un representante real; Colón entrega el gobierno a su hermano Bartolomé y regresa a España para defenderse de las acusaciones que le hacen en la Corte.
En 1498, el día 30 de Mayo Cristobal Colon realiza su tercer viaje al Nuevo Mundo. Salen de Sevilla y Sanlúcar seis carabelas, que siguen dos rutas: una va hacia La Española y la otra hacia el Sudoeste. Descubrimiento de Trinidad y de la desembocadura del Orinoco[16]. En el mes de agosto llegan a distintos puntos del continente, que Cristobal Colon sigue creyendo ser las Indias orientales. Fue entonces cuando atravesó el descubridor sus primeras dificultades como virrey, dada su escasa capacidad de gobierno y la radical contraposición entre sus ideas y la de los españoles que le acompañaban, empeñados en prolongar en América la vieja tradición repobladora y colonizadora heredada de la Reconquista.

En el año de 1500[17], tras su regreso a La Española, Roldán encabeza una sublevación contra Colón. Bobadilla es enviado a esta isla por los reyes con plenos poderes, y procesa a Colón, que es enviado a España en calidad de preso.[18] Esto conlleva la supresión de sus privilegios, salvo los títulos de Virrey y Almirante.
Dos años más tarde[19], el 11 de mayo, Cristobal Colon sale de Cádiz con cuatro carabelas, iniciándose así su cuarto viaje. Se le han renovado todos sus privilegios, pero se le prohíbe dirigirse a La Española. Llegada a la costa centroamericana (actuales Honduras, Panamá, Costa Rica y Nicaragua)[20]. Ya por entonces los llamados «viajes menores» habían permitido diseñar un amplio trazo del perfil oriental del continente, desde el Darién hasta el Río de la Plata.
Sin embargo Cristobal Colon falleció dos años después de su regreso[21], sin sospechar que las tierras por él descubiertas no tenían nada que ver con Asia; en tal sentido, el descubridor intelectual del Nuevo Mundo cabe atribuirlo a Américo Vespuccio .
Se ha creído que el descubridor murió pobre y no fue así, ya que conservó de por vida sus privilegios[22].
Fue enterrado provisionalmente en la cartuja de Las Cuevas (Sevilla); más adelante su hijo Diego, virrey de La Española, lo trasladó a la catedral de Santo Domingo.
«Diario. Relaciones de viajes»
Los pocos documentos conservados de Cristobal Colon han llegado a nosotros gracias a la diligencia de fray Bartolomé de las Casas, que mantuvo una bonita amistad con Diego Colón, cosa que le permitió acceder al archivo y a los libros del descubridor. Así, gracias a una copia autógrafa de De Las Casas se conserva el resumen de los Diarios del primer y tercer viaje, que en base a ulteriores cotejos, versiones e investigaciones han permitido tener la copia actual.
Otro inconveniente es la lengua usada por el autor. Como es sabido, el gran navegante no se expresa de manera correcta en ningún idioma. En su castellano se encuentran portuguesismos claros; por ejemplo, un deter por «detener» en la relación del tercer viaje. A su vez, cuando escribe en italiano no deja de incurrir en groseras faltas que revelan que no era éste el idioma en el que redactaba sus múltiples escritos normalmente. Esto se explicaría aduciendo que era ante todo un marino en contacto con muchas lenguas, las cuales chapurreaba pero no lograba buenos niveles de expresión en ninguna.[23]

El anagrama de la firma de Cristóbal Colón
S., S. A. S., X. M. Y.: Sanctus, Sanctus, Adonai, heded, Moleh, Yehovah. Dios, Señor, Dios. Señor. Concédeme tu gracia. Una mezcla de hebreo y latín.
Xpo F E R E N S: Xpo es la palabra griega que designa a Cristo. Y FERENS junto a Cristo significa…Cristóforo…Cada vez que tú estampes esta firma, estarás diciendo una plegaria por mi alma.[24]

[1] Las dudas y polémicas acerca del lugar en que Cristobal Colon vio la luz y, así mismo, sobre la fecha de su nacimiento y las principales etapas de su vida, han tenido como punto de partida el empeño de su primer biógrafo- Hernando Colón, hijo natural del navegante- por oscurecer los orígenes plebeyos y humildes de quien había de llegar a convertirse en virrey y almirante y cabeza de uno de los linajes más ilustres de la nobleza castellana.
[2] Según el «documento Aseretto» su fecha de nacimiento estaría entre el 25 de agosto de 1451 y el 31 de Octubre del mismo año.
[3] Véase Genealogía de Cristóbal Colón, El padre de Cristóvão Colombo, Madre de Cristobal Colon
[4] Hernando Colón insinuó que su padre era de linaje ilustre, y que cursó estudios en la Universidad de Pavía. No obstante, investigaciones y documentos posteriores han desmentido tal versión.
Parece que participó en una expedición organizada por la república de ligur a Quíos en 1474 o 1475.
[5] Que guarnecía las costas portuguesas al servicio de Alfonso V (empeñado entonces en la guerra de sucesión de Castilla, como defensor de los derechos de su sobrina Juana la Beltraneja)
[6] Específicamente a la casa Centuriana.
[7] Intentando circunnavegar África para llegar al Índico.
[8] La lectura de autores como Plinio, Marco Polo, y Pierre d’ Ailly, entre otros.
[9] En 1483. Dado el encarecimiento de los productos orientales y la inseguridad de las rutas terrestres.
El perfeccionamiento de la cartografía y del transporte marítimo (invención de la brújula y la construcción de las primeras carabelas), son las condiciones que permiten, teóricamente, realizar la empresa con alguna probabilidad de éxito.
Ahora, no se vaya a creer que el esfuerzo de Cristobal Colon fue fruto espontáneo de su intelecto: «Mapas como el catalán de 1375 o la manzana terrestre de Martín Behaim, diseñada a pedido del Consejo de Nuremberg dos años antes del viaje colombino; las frecuentes menciones de Antilla, Brandán, Brasil, Roylo y otros hipotéticos archipiélagos atlánticos; la gran difusión de los relatos de Marco Polo (el Millón, escrito en el siglo XIII) y de Jean de Mandeville (El Libro de las Maravillas, conocido desde el siglo XIV); intuiciones como las de inglés Rogelio Bacon, que en el siglo XII expuso en su obra Opus Majus la teoría de la circunnavegación del globo terráqueo; el recuerdo de los viaje de los escandinavos a la costa norte de nuestro Continente en el siglo XI…» (PUIGGRÓS Rodolfo. La España que Conquistó el Nuevo Mundo. El Áncora Editores, Bogotá 1989, página 86)
[10] Antes de presentarse a los Reyes Católicos, decidió dejar en Huelva a su hijo Diego en casa de un pariente.
La alternativa lógica para Castilla en esa coyuntura histórica era o proseguir la lucha en el Norte de África ensanchando sus predios a costas de los musulmanes, o, intentar la conquista de las lejanas comarcas de Extremo oriente.
[11] Fue en ese año de 1485 que establece nexos con el duque de Medinaceli, con los frailes del monasterio de La Rábida, en la Provincia de Huelva, y con los hermanos Pinzón y Pedro Alonso Niño.
Un año más tarde, y, logra el apoyo de Luís de Santángel.
[12] Isabel aceptó la idea: realmente la ruta a Oriente por Occidente abría una remota posibilidad de expansión a Castilla. Pero el gran persuasor fue la acuciante necesidad de dinero constante y sonante: «En el Siglo XV, ni el trono ni el altar se sostenían como en la alta Edad Media, de los tributos directos de la economía natural de los feudos…La economía monetaria avanzaba triunfalmente y penetraba en todas partes. Tal fue la tarjeta de presentación de Cristobal Colon . Los aragoneses de la corte bicéfala, y tras ellos los mercaderes del Mediterráneo, negociaron con el Trono de Castilla el descubrimiento del camino a las islas y costas del oriente asiático.» (PUIGGRÓS Rodolfo. La España que Conquistó el Nuevo Mundo. El Áncora Editores, Bogotá 1989, página 84)
[13] Ya culminada la guerra de Granada.
[14] La logística de la expedición contó con los buenos oficios de los hermanos Pinzón.
[15] Para detalles diarios sobre la expedición, véase: agosto-septiembre 1492
[16] Y Venezuela.
[17] Año en que Pedro Álvarez Cabral descubre Brasil; Vicente Yañez Pinzón llega a la costa nordeste y a las bocas del Amazonas. Juan de la Cosa traza el primer mapa de las tierras exploradas.
[18] Llegadas a España nuevas alarmantes de la situación en La Española, enviaron los reyes en visita de inspección al comendador de Calatrava, que apresó a Cristobal Colon y a sus hermanos Bartolomé y Diego, que habían ejercido cargos de responsabilidad en la isla y los envió a España.
[19] En tanto Nicolás de Ovando es enviado a La Española como gobernador de la isla, con amplios poderes judiciales y “pacifica” la isla. Hernán Cortés intenta embarcar en esta expedición, pero un accidente sufrido en una aventura galante se lo impide.
[20] No obstante, fracasó por completo como gobernador de aquellas tierras.
[21] 20 de Mayo de 1506
[22] Su hijo Diego, al casar con una sobrina del duque de Alba, había de entroncar a su familia con uno de los más ilustres linajes castellanos.
[23] He usado como referencias Bibliográficas, el estudio previo de COLON Cristóbal, Diario, relaciones de viajes. Biblioteca de Historia, Sarpe Madrid, 1985; ENCICLOPEDIA UNIVERSAL ILUSTRADA Europeo-Americana. Espasa Calpe SA, Madrid 1979, y, GRAN ENCICLOPEDIA AULA CD. Editorial Planeta De-Agostini SA, Barcelona 1995.
Anexos.
-)Las finanzas de Colón.
El ilustre Almirante Cristóbal Colón llega a España entre 1484 y 1485; hay por lo menos siete años entre su llegada a España y el descubrimiento de América. ¿De qué vivía en tanto?
Los Reyes católicos le transfirieron algunos centavos que definitivamente no alcanzaban para vivir dignamente. Un autor, Benáldez afirmaba que Colón vivía de vender libros; Bartolomé de las Casas que de vender cartas de marear pintadas por él. Pero, ¿daba esto para vivir? En esa época, si bien estaba en su edad dorada la imprenta, ¿tendría suficientes conocidos y clientes para sobrevivir?Se dice que buscó el amparo de los duques andaluces de Medina Sidonia y Medinaceli en aras de ofrecerles su proyecto. Tan cierto es que en casa de este último vivió durante dos años y en casa de otros ilustres residentes, otro lapso de tiempo. Tal vez sus amigos aragoneses, entre ellos sus amigos conversos, Santángel, Cabrero, Sánchez.[1]
[1] Manuel Lucena Salmoral, en Colón, un personaje enigmático. La Aventura de la Historia Año 4 No 48. Octubre 2002. Arlanza Ediciones, Madrid.
[24] FROHLICH NEWTON. El mundo de Cristóbal Colón. 1492. Circulo de Lectores, Santafé de Bogotá 1992, paginas 368-369.
-)Suposiciones de Colón
Dentro de las suposiciones geográficas de Cristóbal Colón tenemos que el Almirante no se imaginó nunca que hubiera descubierto un nuevo continente , sino pura y simplemente un paso que acortaría la distancia entre Europa y la India, convicción que revelaba plenamente en su relato escrito a bordo durante el viaje de regreso, donde presuntamente daba cuenta a los reyes de lo ocurrido[1]. El tesorero Gabriel Sánchez la mandó a imprimir en Barcelona en latín y catalán, publicando ambas ediciones. Esta versión la creyó el mundo civilizado de entonces hasta cuando apareció la carta de Américo Vespucio que dio incluso para ponerle su nombre, al nuevo continente[2][3].
[1] Estaba tan engañado Colón que “había confundido una euforbiácea con áloes, una goma con almáciga, y unas bayas coloradas con la pimienta; en realidad, excepción hecha del algodón y el tabaco no trajo ningún nuevo producto importante”, dice la fuente española consultada.
Exageró en la extensión de Cuba y de Haití (de la cual pensaba que era más grande que España), además confundió aquella isla con la costa de Cathay, ya que supuso que Haití era la isla de Cipango.
[2] Recuérdese que ya Pedro Mártir de Anglería, en Octubre de 1493 planteó que el mundo era mucho mayor de lo que suponía Colón.
[3] Enciclopedia Universal Ilustrada europeo americana. Espasa Calpe SA Madrid 1979.
-) Colón en Portugal
Respecto a este ítem, de la estancia de Cristóbal Colón en Portugal debemos atenernos tan solo a Bartolomé de las Casas, nuestra única fuente. Dice el fraile que Colón estuvo al servicio de un corsario llamado Colombo Junior; que junto a él trabó batalla naval frente al cabo de San Vicente con cuatro galeazas venecianas.
El navío donde iba Colón se incendió y sus tripulantes de arrojaron al mar bravío. Presume De las Casas que nadó más de dos leguas hasta llegar a tierra firme. Curóse de sus heridas y marchó a Lisboa. ¿Sería corsario? ¿Tal vez marchaba en las naves venecianas? ¿Alguien puede decirnos la razón por la cual su nombre no figura entre los tripulantes genoveses? ¿Bajo qué premisa, explicación o justificación de peso se quedó en territorio portugués? ¿Estaría acaso involucrado en el conflicto entre Castilla y Portugal (1476-79) por el asunto de la Beltraneja?
En solo cuatro meses se enamoró de Felipa Moñiz[1], se casó con ella y se trasladaron juntos a vivir en Porto Santo, Madeira [2]. Luego Colón se dedicó a viajar por las colonias portuguesas africanas, como Guinea por ejemplo.
En 1484 se entrevista con el Rey de Portugal y le propone su primer proyecto para ir a la India por Occidente. De dicha propuesta a ciencia cierta nada sabemos. Tan solo se descarta que en ese año hubiera leído la Imago Mundi de Pierre d´Ailly puesto que fue editado en 1483, en tanto la Historia rerum de Eneas Silvio Piccolomini solo la pudo haber leído en su etapa de España; del mismo modo El Libro de las Maravillas de Marco Polo data de 1485. ¿Se inspiro en el mapa de Toscanelli? ¿O acaso en el de Martín de Behaim? Muy poco probable puesto que este último data de 1492. No obstante Bartolomé de las Casas describe esta propuesta como si Colón hubiera asimilado estos datos anteriores. Parece ser que el rey de Portugal, envió en secreto una nave por la ruta sugerida por Cristóbal Colón , pero dicho viaje fue un fracaso e hizo perder credibilidad al Almirante.
Al fallecer su esposa, Colón marcha a España junto a su hijo Diego. [3]
[1] ¿Matrimonio de conveniencia? De las Casas plantea que la conoció al ir asiduamente al Monasterio de Los Santos, de la Orden de Santiago. Dicha dama era hija de Bartolomé Perestrello, quien por el año de 1466 era capitán donatario de Porto Santo (Y conservaba en su haber mapas, cartas de navegar y noticias sobre el Océano). Lo único adicional que conocemos de dicha señora es que fue la madre de Diego Colón. Newton Frohlich en su novela “El Mundo de Cristóbal Colón 1492”, dice que el apellido paterno podría ser Pelestrello o Pallestrellis, que estaba dedicada a invertir en negocios mineros, que la regla de los Caballeros de Santiago acogía a esposas e hijas de los miembros de Orden que están lejos, en el mar o en la guerra. La describe como huérfana; dice además que era una dama de buena estatura, de cabellera negra y dentadura regular. Según él, Felipa falleció al nacer Diego Colón, de fiebres puerperales. Así mismo juzga a Colón como un marino de pasado Corsario.
[2] Queda casi frente a Marruecos, cerca de las Islas Canarias. Parece que fue allí donde Colón se familiarizó con la navegación Atlántica (allí contactó con las casas comerciales genovesas que controlaban el comercio con Inglaterra, Flandes y Escandinavia). Presuntamente sus viajes comerciales habrían de llevarle hasta Islandia. Ahora, ¿Cómo hizo para relacionarse con la intelectualidad portuguesa? ¿Echando mano de su condición de empleado de una importante casa comercial? ¿Acaso por su oficio de librero y hacedor de mapas? ¿De pronto por su gran carisma personal? ¿De qué otra manera conoció la carta que el astrónomo florentino Paolo del Pozo Toscanelli dirigió al canónigo de Lisboa Fernando Martins en 1474? Además no olvidemos que hay copia de dos presuntas cartas que Toscanelli habría enviado a Colón. Ahora, es poco creíble esta correspondencia fluida entre estos dos personajes desconocidos (más Colón que el florentino) y sobre todo lo difícil de asimilar es que compartiera tan abiertamente sus descubrimientos con él. Lo más cierto es que Colón hubiera copiado la carta del toscano a Martins y que lo de la correspondencia fuera una invención para “lograr” el aval de Toscanelli: Éste dice ser posible llegar a la India por el oeste; defiende así mismo la proximidad entre sí de las costas atlánticas y las de Cipango y Catay (Japón y China respectivamente)
[3] Bibliografía consultada. MANUEL LUCENA SALMORAL en “Colón, un personaje enigmático”. Tomado de la Revista: La Aventura de la Historia Año 4 No 48. Octubre 2002. Arlanza Ediciones, Madrid, página 72.
CONSUELO VARELA en “los Enigmas del almirante Cristóbal Colón” para la revista Historia de la Nacional Geographic, Número 11. 2005, páginas 81 y 82.
JACOBO STORCH en “la odisea americana de Cristóbal Colón” para la revista muy Historia, Número 5/2006. G y J España ediciones, páginas 82 y 83.
-) Colón y Palos de Moguer o Palos de la frontera
Rechazada su propuesta en Portugal, Cristóbal Colón se dirige a España a vender su proyecto; toma un barco y llega al puerto de Palos de la Frontera [1] (en anteriores artículos de este blog, Palos de Moguer[2]), ubicado en Huelva (años de 1484-85). Aparentemente lo lógico hubiese sido que viajase desde Portugal a España por tierra. Ahora, o está del todo claro su arribo a un puerto secundario de la costa onubense, ¿qué iba a hacer allí?
Una alternativa de solución menciona que partió vía marítima para eludir la justicia de Portugal; según esto Juan II le buscaba para corroborar la ruta propuesta por Colón (Y que en secreto el rey habría tratado de verificar), al menos eso dice De las Casas[3]. Pero, ¿sería casual el arribo concreto a Palos[4]? ¿Algo tendría que ver el hecho de que su cuñada Violante Muñiz viviera en Huelva? Ella vivía allí junto a su esposo, el español Miguel de Muliarte. Si esto fuere así, hallaría asidero el que el genovés hubiere marchado a Palos para dejar a su pequeño hijo Diego[5] bajo la protección de su tía. Pero de ella no sabemos nada más, salvo cuando en 1502 Colón le deja una pensión de 10.000 maravedises anuales.
Otros especulan que iba el Almirante a entrevistarse con algunos marinos (entre ellos, posiblemente Sánchez de Huelva.
Según el hilo narrativo establecido, Colón pasó, por el convento franciscano[6] de La Rábida para dar refrigerio y luengo descanso a su hijo Diego, hecho que presuntamente dio origen a la entrevista con el padre Fray Juan Pérez[7], quien posteriormente lo recomendaría a la Corte.[8] Esta hipótesis sería falsa si Colón hubiese marchado a Huelva desde Palos, porque La Rábida no queda en medio por decirlo así, pero si queda antes de Palos de la Frontera siguiendo el cauce del Tinto. ¿A qué fue Colón a La Rábida? ¿Conocía de antes a Fray Juan Pérez? ¿Sería esa la razón de su viaje a Palos? Hernando Colón afirmaba que su padre había dejado allí a su hijo Diego mientras el Almirante hacía gestión para su viaje al Nuevo Mundo.
Pero tampoco tiene mayor asidero la hipótesis que contempla la posibilidad de una entrevista con Fray Antonio de Marchena[9] en tal monasterio, dado que solo hasta 1485 estuvo tal religioso allí y solo hasta 1491 se supone ocurrió tal entrevista.[10]
[1] Alguna vez llegué a pensar que era un puerto sobre el Mediterráneo y haciendo honor a la verdad queda sobre el río Tinto, como a cuatro kilómetros antes de desembocar en el Atlántico, juntándose con el río Odiel. Juntos forman la llamada “ría de Huelva”.
[2] Realmente esta ciudad de Moguer queda como a 9 kilómetros de Palos de la frontera.
[3] O tal vez las deudas y los acreedores lo tenían en vilo.
[4] Por ese tiempo era un puerto exportador de lana de ovejas.
[5] De cinco años.
[6] Cosa curiosa, los franciscanos manejaban los hilos de la inquisición.
[7] Un fraile contable que le apostaba a que castilla le pondría cuidado a este viaje de Colón hacia el nuevo Mundo, apelando más a la mejora de las finanzas que al prestigio o al desarrollo del conocimiento. Tal vez le asesoraría en la elaboración de un presupuesto para presentar a la reina Isabel.
[8] Juguemos a especular: ¿y si el Almirante, rumbo a Huelva, por mar, desde Portugal, decide hacer escala en dicho monasterio para de alguna manera tantear el terreno?
[9] Parece haber sido el superior de los franciscanos en Sevilla y quien tendría excelentes nexos con el duque de Medinacelli, un rico comerciante propietario de varios buques
[10] Manuel Lucena Salmoral, en Colón, un personaje enigmático. La Aventura de la Historia Año 4 No 48. Octubre 2002. Arlanza Ediciones, Madrid.

Agosto-Septiembre 1492

En el siguiente artículo que he dado en llamar Agosto-septiembre 1492 veremos detalles previos al descubrimiento de América, por decirlo de alguna forma, el día a día de los marinos de Colón.
3 de Agosto de 1492: Día viernes. Noventa hombres en tres naves debidamente apertrechadas zarparon de Palos de Moguer, poniendo proa al sudeste, en dirección a las Islas Canarias (usado como referente), desde donde se pensaba navegar directo a Occidente.
4-6 de Agosto de 1492: El timón de la carabela “Pinta” se averió Y se supuso en primera instancia que podía tratarse de una estratagema de Cristóbal Quintero (su anterior dueño, quien viajó forzado por las circunstancias). El capitán de la nave, Martín Alonso Pinzón lo compuso temporalmente atándole cuerdas, hasta que el martes 5 ya era imposible controlarlo debido a los fuertes vientos. Este inconveniente obligó a Colon y a sus tripulantes a buscar tierra firme donde enmendar su problema.
9-23 de Agosto de 1492: Avizoraron las Islas Canarias pero el viento estaba en contra y tardaron tres días en tocar tierra. Colón salió en busca de un navío sustituto pero debió resignarse a tener que reparar su carabela descompuesta, a la que cambiaron de timón y de velamen.
1-6 de Septiembre de 1492: Ese viernes desplegó velas hacia otra de las islas que componen las Canarias (La Gomera), para aprovisionarse de alimentos, agua y leña. El día cuatro partieron pero las malas condiciones del viento no les permitieron alejarse mayor cosa de las costas. El día 6 perdieron de vista tierra firme, marchando hacia las desconocidas aguas del Océano Atlántico.
11 de septiembre de 1492: Los vientos alisios favorecieron a los expedicionarios, que temerosos ante la noticia de unos buques portugueses rondando, especulaban que quizás iban a capturar a Colón, como retaliación del rey de Portugal por haber emprendido esta Odisea bajo la égida española. Hubo llantos y escenas de nostalgia porque parecía que por fin marchaban en serio hacia su destino, alentados todo el tiempo por la ambición de tierras y riquezas sin parangón. Según su hijo Fernando Colón, “después de haberlos confortado, ofreciéndoles largamente tierras y riquezas, para aumentar su esperanza y diminuir el temor, que del largo viaje tenían, procuró rebajar las leguas que se navegaban, para que no se imaginasen estaban tan lejos de España”. Hallaron el día 11 un pedazo de mástil que llevaba muchos días a la deriva, perteneciente a un bajel de 120 toneladas.
13-16 de septiembre de 1492: En la noche del viernes 13, Colón descubre las variaciones de la aguja de marear y cómo en lugar de apuntar hacia la estrella norte, lo hacía 5 o 6 grados al Nor-Oeste. Entre mas pasaban los días la desviación era más notoria y también lo percibieron los nerviosos pilotos. El día 14 vieron una garza y un pájaro llamado Rabo de Junco (Ninguno de los cuales tienen una larga autonomía de vuelo), para algazara de los tripulantes que percibían cercana su meta. Caída la noche de ese sábado les tocó en suerte ver caer un meteoro como a 5 leguas de las naves (cosa inimaginable para los supersticiosos navegantes). Al amanecer del día 15, fue curioso que hubiera en la superficie del agua, cantidad de pasto (alguno verde todavía), dentro del cual venía un cangrejo vivo; cayendo la noche una profusión de atunes rodeaban las carabelas.
18-19 de septiembre de 1492: una mar en calma (y aparentemente menos dulce) hacía parecer como inminente la llegada a tierra firme y cada quien se peleaba por ser el primero en otearla. Desde la Pinta se increpó al almirante Colón de una gran cantidad de aves volando hacia el poniente (horizonte norte), conjeturando que hacia allí entonces estaría la pretendida tierra firme. Mas Colón no se dejó desviar y prosiguió su rumbo firme hacia el Oeste. Al día siguiente posaron dos alcatraces o pelícanos (siendo animales que se alejan poco de las costas, veinte leguas a lo sumo calculaban) en las naves, despertando ansiedad en sus ocupantes que lanzaron una sonda de doscientas brazas creyendo tocar fondo, labor por ahora imposible.
20-31 de septiembre de 1492. La tensión y el estrés de no hallar lugar donde atracar sus barcos, hacía que la tripulación de Cristóbal Colón (Christophe Colomb) empezara a murmurar y a impacientarse contra su Almirante. « Cuantas más señales, veían que salían vanas, tanto más crecía el miedo de la gente y se aumentaba la ocasión de murmurar y retirados en los navíos, decían que el Almirante, con su loca fantasía, había resuelto hacerse gran señor a costa de sus vidas…»
Pero Cristóbal Colón (Christophe Colomb), curtido por veinte largos años de esperas y citas en las Cortes de Portugal y España (¡tanto había soñado su sueño y lo había detallado cuidadosamente!), sin perder su Norte, capoteaba este mini-temporal. Pero estos hombres de baja ralea en su mayoría empezaron a amotinarse.
Hasta ese momento solo él y Martín Alonso Pinzón creían estar cerca de Cipango, de acuerdo con su particular mapa. Las falsas alarmas se repetían sin cesar; los gritos de “Tierra” se multiplicaban y hasta el mismo Colón cedió a las presiones y torció un tanto su rumbo hacia el Sud-Oeste…pero generalmente se trataba de ilusiones ópticas solamente.

Bibliografia
Irving Washington. Colón el descubridor. Editorial Claridad S.A., Buenos Aires 1942.
Colón Fernando. Historia del Almirante Don Cristóbal Colón Primer Volumen. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
Monografía sobre Cristóbal Colón, Biblioteca Cervantes.

Martin Alonso Pinzon

Martín Alonso Pinzón.Célebre marino español nacido en Palos de Moguer o Palos de la Frontera (Huelva) hacia 1440 y muerto en el convento de la Rábida probablemente el 31 de marzo de 1493.

Al igual que sus hermanos Francisco Martín y Vicente Yañez se dedicó desde joven al tráfico marítimo, y siendo propietario de una nave efectuó con ella varios viajes por la costa occidental del África, ruta seguida también por los navegantes portugueses del siglo XV. Aquel tráfico, muy lucrativo por aquellas aguas, originó repetidas veces reñidas contiendas entre andaluces y portugueses. Pinzón era temido de estos últimos, y cómo afirman testigos de aquella época «no había nave que osara aguardar a la suya». También viajó por el Mediterráneo llegando a Nápoles. En sus expediciones marítimo-comerciales reunió una gran fortuna llevando productos de unos países a otros, y sus relaciones con los navegantes portugueses hicieron de él uno de los marinos más informados de todos los descubrimientos y novedades de aquel siglo.
Sólo con el fin de comprobar científicamente la situación de algunas islas del Océano, pasó a Roma para estudiar los mapas y cartas náuticas de la Biblioteca Vaticana, y merced a la amistad que trabó con un familiar del papa Inocencio VIII, no encontró dificultades en su cometido, pudiendo, además llevarse a Palos una copia de un curioso mapamundi que se guardaba en aquella biblioteca, así como también otra copia de un libro que contenía “Avisos para saber la navegación de las Indias”. Se presume que Martín Alonso había tratado o estaba en ese proceso de hacer el descubrimiento de dichas islas Indias antes que Colón lo pusiese de manifiesto. Tal vez por eso encontró en la intencionalidad del genovés un eco de sus propios convencimientos y creyó en la posibilidad de su logro, aún a pesar del informe contrario de las corporaciones oficiales mandadas convocar por el Rey Católico. Cuando en 1492 tropezaba Colón con dificultades para encontrar en Palos de Moguer y sus alrededores personas que quisieran embarcar con él para emprender su viaje de descubrimiento, dos frailes del convento de Nuestra Señora de la Rábida, el guardián fray Juan Pérez y el astrólogo fray Antonio de Marchena, pusieron a aquel en relaciones con Pinzón y sus hermanos, cuya reputación como inteligentes marinos era grande en aquella comarca. Pinzón tuvo con Colón varias conferencias, una en el citado monasterio de la Rábida y otras en su propio domicilio, y el resultado de las mismas fue que aceptara (él y sus hermanos) con entusiasmo los proyectos del marino genovés (aunque discrepara en cómo) y convinieron ambos las condiciones y forma en que se efectuaría el viaje, ofreciéndose Pinzón a concurrir con sus barcos y con su persona. Era tal el crédito que gozaba éste entre sus convecinos, que su resolución bastó para que los marineros que antes se habían mostrado reacios en alistarse a las órdenes de Colón, cambiaran repentinamente de conducta.

Sin la intervención de Pinzón, difícil le hubiera sido a Colón reunir a los hombres necesarios para su empresa, dada su condición de extranjero y por ende su poco crédito entre los vecinos de la zona. Por otra parte, Pinzón era, seguramente, más marino que Colón. No tuvo la audacia de la aventura, pero poseía talento, el verdadero talento del descubridor del camino de las Indias.
Al parecer aportó una de las carabelas con que se hizo el descubrimiento de America: La Pinta. La Niña parece haber sido de la familia Niño, de Moguer, mientras que la Santa María lo era de Juan Vizcayno o Juan de la Cosa. Así mismo hay fuertes indicios que indican que Martín Alonso y su familia aportaron grandes cantidades de su hacienda para lograr tal propósito.
Al amanecer del 3 de agosto de 1492 salieron del puerto de Palos las tres carabelas. En la Santa María embarcó Colón; en la Pinta, Martín Alonso llevando como maestre a su hermano Francisco, en tanto que la Niña estaba capitaneada por Vicente Yañez Pinzón.

Bibliografia consultada
Enciclopedia Universal Ilustrada europeo americana. Espasa Calpe S.A. Madrid.

Juan de la Cosa

Juan de la Cosa.(Santoña[1], España, h. 1449-¿?, 1510[2]) Cartógrafo y piloto español.
Curiosamente De las Casas le llamaba “el vizcaíno” (aunque en su tiempo a casi todos los pilotos del Cantábrico se les llamaba así), no hay mayores argumentos a favor de esta propuesta de sitio de nacimiento.

Estaba avecindado en el puerto de Santa María cuando Colón dispuso de su primer viaje al que ofreció contribuir con una carabela[3], yendo embarcado en ella como maestre[4], buque que perdió en un escollo, pero no por culpa suya, al parecer, pues fue indemnizado por los Reyes católicos, y si bien Colón lo reconvino por ello, en su segundo viaje (1493-94), lo llevó como cartógrafo.
Hizo un tercer viaje a América, esta vez como piloto de la expedición de Alonso de Ojeda (1499-1500), viaje en el que estaría acompañado de Américo Vespucio. En dicho recorrido reconocieron el litoral de Venezuela desde Paria hasta el cabo de la Vela, exploración que continuó al año siguiente reconociendo las costas de Tierra Firme y llegando hasta Nombre de Dios (estrecho de Panamá), en la flota mandada por Rodrigo Bastidas (y en la que también figuraba como primer piloto). Preso Bastidas, al que se acusó de haber hecho cambios de oro con los naturales, para lo que no estaba autorizado, regresó el arrojado piloto a España donde manifestó a la reina que cuatro buques portugueses habían sacado esclavos y productos del Litoral, comisionándole la soberana para que marchara a Lisboa (1503) y reclamara ante el rey por aquel hecho, y al propio tiempo le confió una flotilla y le nombró alguacil mayor de aquellos territorios, de los que presentó planos en la corte, si bien es cierto que por aquel entonces el nombramiento era nominal, puesto que el dominio no había sido aun establecido de hecho. El gobierno portugués, no solo se negó a atender a sus reclamaciones sino que lo encarceló, recobrando la libertad muy pronto., seguramente debido a las reclamaciones de España.

Trasladose inmediatamente a Segovia donde estaba la corte (octubre de 1503) y manifestó a Isabel de Castilla que no sólo los portugueses habían hecho el viaje citado, sino que habían mandado gente a lugares que no les pertenecían, entregándole varios planos hidrográficos.
En 1504 marchó con cuatro buques a vigilar las costas de Tierra Firme hasta el golfo de Urabá, misión que cumplió a cabalidad evitando las usurpaciones portuguesas y estudiando a fondo aquellos lugares, que debían ofrecer pingues recursos, ya que del 5º que correspondía a la corona entregó al tesorero 50.000 maravedises, recibiendo en recompensa de aquel servicio una pensión igual a dicha cantidad. Al regresar en 1507 a España se le encargó la vigilancia de las costas españolas desde San Vicente a Cádiz, con el encargo de apresar toda embarcación portuguesa que volviera de América, pero como aquel crucero no diera resultado, volvió a America, con dos carabelas en unión de Bastidas, recogiendo como fruto de aquel viaje 300.000 maravedises. Vuelto a la península (1508) obtuvo de doña Juana la Loca que le confirmara el nombramiento de alguacil mayor de Urabá con carácter hereditario.

En noviembre de 1509 armó un navío y dos bergantines[5] para realizar su séptimo viaje a América, en el que tocó primero en Santo Domingo, donde encontró a Ojeda que, nombrado capitán general de Nueva Andalucía, diputaba con Nicuesa acerca de los límites de sus respectivos gobiernos, y nombrado árbitro por ambos para decidir la cuestión, restableció la paz entre ellos fijando como límite el río Grande del Darién. Al año siguiente tuvo que sincerarse de las acusaciones de los portugueses que le echaban en cara el haber atravesado, según ellos la línea que les pertenecía. Propuso a Ojeda que fundasen la primera colonia de aquellas regiones y no molestara a una tribu de indígenas belicosos que ocupaban el lugar donde existe hoy Cartagena. Desoyendo tan prudente consejo, Ojeda les atacó y se internó hasta una ranchería, que los indios defendieron con gran denuedo, matando a varios españoles con sus flechas envenenadas, hasta rodear a Ojeda, a quien salvó Cosa a costa de su vida, pues murió en aquel combate.

Su muerte fue cumplidamente vengada. Ojeda con sus tropas y las de Nicuesa, destruyó los ranchos de la tribu y degolló a centenares de indígenas. En premio de los servicios prestados por Cosa, la viuda conservó la pensión que se le había señalado, y el rey, además le entregó la suma de 45.000 maravedises. Como cartógrafo fue una verdadera eminencia en su tiempo, y entre los mapas que se le deben figura en primer lugar la Carta de marear o Mapamundi, que hizo en 1500 y presentó a la reina doña Isabel, el cual fue el primer Mapamundi conocido, en el que figuran las partes conocidas de Europa, Asia, África y América, siendo además de un verdadero monumento geográfico una obra de arte gráfica, pues lo trazó en una hoja grande de pergamino ovalada y está artísticamente iluminado. El barón de Humboldt para demostrar la importancia de esta obra, que lleva la leyenda: Juan de la Cosa lo fizo en el Puerto de Santa María en el año 1500, recuerda que los mapas más antiguos de América, que no figuraban en las ediciones de Tolomeo ni en las cosmografías del siglo XVI, datan de 1527-29 y están en la biblioteca del Duque de Sajonia Weimar.[6]
[1] Santander, España. Según otros en Orduña (Vizcaya).
[2] Falleció en una lucha contra los indios en el litoral del golfo de Urabá, el 28 de Febrero.
[3] Carabela: Del port. o gall. caravela.
1. f. Antigua embarcación muy ligera, larga y angosta, con una sola cubierta, espolón a proa, popa llana, con tres palos y cofa solo en el mayor, entenas en los tres para velas latinas, y algunas vergas de cruz en el mayor y en el de proa. DRAE. Real Academia española 1992.
[4] El maestre era el segundo a bordo después del capitán en los asuntos económicos.
[5] Los bergantines eran buques de dos palos y vela cuadra o redonda.
[6] Enciclopedia Universal Ilustrada europeo americana. Espasa Calpe S.A. Madrid 1979