Redes sociales y educacion

Disertemos un poco sobre redes sociales y educación.
Ríos de tinta han corrido sobre las redes sociales y sus nexos con los procesos educativos.Hoy, mientras veía a un par de profesores amigos de la universidad detrás de dos cerros de trabajos escritos calificando los mismos y buscando Leer mas“Redes sociales y educacion” »

Rush Limbaugh-Sandra Fluke

El enfrentamiento de opiniones entre Rush Limbaugh y Sandra Fluke es noticia por estos días en los medios noticiosos del mundo. ¿Quien es Rush Limbaugh? este señor es un periodista y locutor de radio muy famoso en los Estados Unidos por sus actitudes conservadoras (rayanas en lo ridículo a mi juicio); su programa se llama The Rush Limbaugh Show. ¿Quien es Sandra Fluke? Leer mas“Rush Limbaugh-Sandra Fluke” »

Estudiantes y reforma a la ley 30 en Colombia

Pasadas las elecciones regionales, sigue en pié la protesta de la comunidad universitaria frente a lo que consideran una privatización de la educación. Mientras tanto el gobierno invierte una cantidad millonaria en propagandas por los canales abiertos y privados de televisión, vendiendo las bondades del proyecto.
Siempre he creido que el constituyente primario es el pueblo, en este caso los estudiantes universitarios y aún los estudiantes de colegio (secundaria) en grados superiores, próximos a solicitar su ingreso a la educación superior.¿Porqué no se les pidió opinión al respecto? ¿Porqué las presumibles mesas de concertación no tuvieron en cuenta la opinión de la comunidad universitaria que también incluye a los docentes? No lo sabemos. Con la doctrina del garrote y la zanahoria se nos sonríe mientras se obliga a la gente del común a que acepte las imposiciones desde arriba. Pero los jóvenes no son brutos ni retrasados, pese a que los asesores gubernamentales así lo crean e implícitamente lo difundan de esa forma, los jóvenes también piensan y saben que la cantidad de graduados no equivale a la calidad de egresados, que la cantidad de cupos no garantiza la continuidad académica de los mismos ni la idoneidad de sus tutores. Si tuvieran razón los estudiantes universitarios y se privatizaran las universidades se volverían más rentables y auto-sostenibles  pudiera uno pensar, pero no, en un país donde lo público es robado y robable, hay que despilfarrar cualquier presupuesto y nombrar a dedo a una cantidad de supernumerarios para que hagan la venia a los rectores que hacen proselitismo a costa de esos favores. La universidad pública clama a gritos reformas estructurales serias que involucren un cambio en el sistema de elección de rectores, en los organismos de control de las mismas y en la posibilidad de mayor participación del estudiantado en las decisiones que los afecte. Pero si lo que pregonan los amigos del gobierno sobre las bondades de la reforma, todos saldríamos universitarios por obra y gracia del proyecto. La dicha también cuesta y harto para ser francos. ¿De donde saldrá el dinero? ¿Que se hace, de acuerdo con dicho proyecto para garantizar (no la “titulitis aguda” que reparte cartones a diestra y siniestra en aras de mostrar resultados inflados y vacuo) profesionales e investigadores idóneos? ¿Cómo se enfrenta desde esa perspectiva la cantidad de tesis de grado que puestas unas encima de otras ascenderían seguramente hasta la órbita geostacionaria de la tierra pero que solo sirven para talar árboles o para trancar las puertas de los claustros? .

Me preocupa que dentro del gremio de los estudiantes solo se enfatiza lo de la posible privatización de las universidades. Porque si uno lee el proyecto radicado en la cámara de representantes ( leer) uno se encuentra con que habría más dinero para la universidad pública, empezando con que los entes territoriales deben pagar pronto sus deudas con las universidades. No hay nada sobre universidad con ánimo de lucro.
Definitivamente tiene que existir algun mecanismo de concertación y participación para salir de este atolladero. El paro estudiantil lleva ya muchos dias y se teme que se cancele el semestre académico con los daños colaterales que esto involucra. Pero seamos francos, se debe despolitizar el conflicto de parte y parte, hay intereses no tan diáfanos en las filas de tirios y troyanos. Y el gobierno dejar la  arrogancia del que se cree dueño del poder, olvidando que este, se lo prestó la gente común y corriente durante un tiempo corto.
Nota: habrá una gran manifestación el 10 de noviembre en la cual hasta anonymous se ha involucrado.
Ver también: seo Colombia
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Regalando parques-presentacion

REGALANDO PARQUES  – convicción:

  

ESTA OFERTA  DIGITAL  ESTA DEDICADA A DANIEL SAMPER PIZANO,

QUIEN DESDE  SU REALIDAD Y PERSISTENCIA,  SIEMPRE NOS HA MARCADO LO QUE DEBE HACERSE FRENTE A LOS INTENTOS  COMPULSIVOS DE BARBARIDADES AMBIENTALES.

ESTAS  CITAS TOMADAS DESDE SUS COLUMNAS DEL  9,16 Y 23 DE OCTUBRE DE 2011, CORROBORAN SU PREDESTINACION AMBIENTAL.

•  “….Santos reveló que autorizará la construcción de un hotel de siete estrellas en el Parque Tayrona. Semejante anuncio, justo cuando renace el Ministerio de Ambiente, equivale a dar como regalo de bautizo un tetero envenenado.  Hablamos de montar un hotel con descaradas exigencias de infraestructura y comodidades de sultán en una zona natural única”

 •  Allí … “en donde una montaña se lanza en picada al mar desde los 5.775 metros y crea multitud de microclimas, bahías y playas propicias para albergar, entre otras, más de 100 especies de mamíferos, 320 de aves, 30 de reptiles, 400 de peces y casi 800 de plantas.…  sin contar lo que significa como patrimonio arqueológico y étnico”

 •  “Me extraña que quien recibió el collar de los arhuacos promueva en esta región privilegiada un hotel de las mil y una noches sin consultar con los indígenas, los científicos ni los colombianos.  ¿Ignora Santos que el Tayrona es, también, un símbolo de la lucha por el medio ambiente?”

 •  “Presidente Santos: Consagre más bien sus esfuerzos a recuperar del todo este parque que hemos de legar en las mejores condiciones a nuestros hijos.  Solo así honrará el collar de los mamos”

 •  “Hasta allí subió el presidente Santos el día de su posesión y, convertido súbitamente en protomamo, juró ser fiel a los principios de respeto a la naturaleza que profesan los primitivos habitantes de la región.”

 •  “El país lleva más de medio siglo aprobando leyes y reglamentos para proteger los parques y resulta que el Presidente se reúne 45 minutos con los inversionistas nacionales y extranjeros que quieren levantar el hotel de siete estrellas y les otorga graciosamente el beneplácito oficial: Se trata de un proyecto compatible con el medio ambiente.”

 •  “          El Tayrona…. Fue el despertador histórico de la conciencia ambiental en Colombia, simboliza la lucha por el patrimonio biológico y,.. cuenta con más defensores.”

 Ibagué, octubre 25 de 2011

GONZALO PALOMINO ORTIZ

gonpalomino@gmail.com

Observatorio Ambiental Universidad del Tolima

http://www.siempreseremosverdes.com/

LIBRO REGALANDO PARQUES 2010 (en el hipervínculo anterior está el texto en pdf, para leer en línea o descargar completamente gratis, cortesía del autor)

Pierre Bourdieu

Sea esta una biografia resumida de Pierre Bourdieu y una exaltación de sus aportes al mundo de la sociología.

Nació el 1 de agosto de 1930 en Denguin Francia y falleció el 23 de enero del 2002 en París, Francia, de un cáncer de pulmón. Su padre era un trabajador agrícola y al parecer su madre también, con la diferencia que hacía parte de pequeños propietarios. Pierre Bordieu sería el único hijo de la pareja. Para detallar su vida y obra, me permito reproducir, con el visto bueno de su autor, el profesor César Augusto Fonseca Arquez [1] de la Universidad del Tolima, un artículo suyo titulado:

EN MEMORIA DE PIERRE BORDIEU
“El nombre de Pierre Bourdieu, sin duda alguna, estará asociado en adelante al papel de renovación de las Ciencias Sociales, en cuanto a su responsabilidad crítica ante todas las formas de dominación, alienación y fetichización que recorren el mundo actual y de las cuales nuestro país no escapa”*
El pasado 25 de enero el mundo académico universitario fue sorprendido con la desagradable noticia que supuso la muerte de Pierre Bourdieu. Los diversos titulares con los que la prensa internacional reseñó la infausta noticia pudieron ser indicativo del reconocimiento de su amplia producción intelectual. “Falleció el último gran pensador”, “Uno de los padres de la sociología contemporánea, falleció en París”, “Muere el sociólogo que fustigó la mundialización contemporánea”, “Falleció el Sartre del momento”, etc. etc.
Pero más allá de los reconocimientos periodísticos, la obra que nos legó Bourdieu es de una importancia significativa para las Ciencias Sociales en su conjunto; sus 40 libros y sus más de 300
artículos publicados a lo largo de su vida son el mejor ejemplo del apasionado y arduo trabajo que siempre le caracterizó.
A manera de información presentamos una breve semblanza de su vida, de sus publicaciones más destacadas, los temas centrales de su obra y algunas referencias en torno de los diversos comentarios polémicos que ha suscitado su producción intelectual:
El primer dato biográfico nos señala que nació en un hogar muy humilde en Denguin, pequeño poblado del sudoeste francés.
Realizó durante la década del cincuenta sus estudios universitarios en Filosofía, Antropología y Sociología, en la Escuela Normal Superior, tradicional centro universitario de los intelectuales franceses.
En 1958 se publica su primer libro: “Sociologie de l’ Algérie”
En 1964 se cristaliza su vinculación al mundo universitario. Publica “Los herederos, los estudiantes y la cultura”, texto que, según algunos autores, funda una nueva manera de hacer sociología. Igualmente, a partir de este año, se vincula como profesor de la Escuela de Altos Estudios de Ciencias Sociales de París, en donde permanecerá hasta 1980, ocupando diversos cargos académicos.
En 1968 escribe “El oficio del sociólogo”, una obra que aparece referenciada con mucha frecuencia por los científicos sociales.
En 1970 escribió “La reproducción. Elementos para una teoría del sistema de enseñanza”. Según el sociólogo argentino Carlos Mangone, este texto “fue una fuerte crítica a la institución educativa como aseguradora de la ideología dominante”.
La década de los 70 culmina con la publicación de su gran obra: “La Distinción”, considerada por la Asociación Sociológica Internacional como una de las 10 obras de sociología más importante del siglo XX.
Hacia 1980 publica “Questions de Sociologie”, que diez años más tarde se publicará en español con el nombre de “Sociología y Cultura”.
En 1982, después de pronunciar su famosa “clase inaugural”, fue nombrado como profesor del Colegio de Francia.
En 1984 publica “Homus Academicus” obra de la cual el sociólogo argentino Lucas Rubinich afirma: “allí las categorías que siempre tratamos de pensar para otros grupos sociales, se aplican a nuestro propio grupo de pertenencia. Somos bichos sociales, productos de un sistema de relaciones”.
Entre finales de los ochenta y comienzos de los noventa trabajo en otra gran obra: “La miseria del mundo”, que se publicó finalmente en 1993. Este texto pasará a la historia porque realmente es un “relato ameno accesible a un público más amplio que el académico”.
En 1994 publicó “Razones prácticas. Sobre la teoría de la acción”, texto que, según Joaquín Aguirre, es una recolección de textos dispersos que pueden convertirse en una buena introducción al conjunto de su obra.
Desde 1995 quizás comenzó la última fase de su vida, la cual se caracteriza por su gran protagonismo en el campo de la política. En este año se vincula a las grandes movilizaciones de los obreros franceses en protesta por impedir la implementación de reformas que vulneraban sus derechos.
Para este mismo período publica varios libros que circularán a bajos precios. Estos escritos se vendieron rápidamente, alcanzando record, de venta (entre 120.000 y 150.000 ejemplares), encontraron un público “cada vez más deseoso de escuchar reflexiones cuestionadoras de la banalidad reinante”. “Sobre la televisión”: en donde realiza una fuerte crítica a la televisión y a los grandes grupos económicos por el manejo incorrecto como son abordados temas centrales del acontecer diario. “Contra-fuegos” también tuvo la misma acogida; en él aparecen recopiladas varias conferencias, reportajes periodísticos, intervenciones en huelgas, actividades en las cuales arremete contra los sectores políticos, contra los manejos equivocados de la economía.
Para esta misma época son famosos sus escritos que reivindican el accionar de los movimientos sociales, la renovación del sindicalismo, el papel protagónico que deben jugar los intelectuales, entre otros aspectos. De estos artículos se destaca “Contra la política de despolitización: los objetivos del movimiento social europeo”
1998 será otro año de gran importancia para la producción académica del autor. Se publica “La dominación masculina”, que se convertirá en su último libro. Según Octavio Martí, en este texto Bourdieu “denunciaba hasta qué punto muchas mujeres y el propio discurso feminista habían interiorizado la lógica masculina como la única con fundamento”.
Igual de importante será “La esencia del neoliberalismo”, célebre artículo que apareció en Le Monde Diplomatique en marzo de ese año, el cual ha sido publicado en numerosas revista internacionales y nacionales, especialmente en el mundo universitario. En él se nos advierte sobre lo nefasto del modelo neoliberal, no solo para la economía mundial, sino para el porvenir de la humanidad.
De los múltiples escritos realizados en sus últimos años, se destaca: “La Nueva Vulgata Planetaria” publicada en Le Monde, en mayo de 2000.
Seguramente muchos de sus escritos no publicados seguirán apareciendo. Las editoriales se interesaran para traducir del francés a otros idiomas su innumerable producción escrita. Ojalá los centros de publicaciones universitarios asuman también este reto, y nos permitan acceder con mayor facilidad a la obra de este gran pensador que, si bien ya no está con nosotros, nos dejó un gran legado.
ALGUNOS CONCEPTOS BÁSICOS
En una producción escrita tan abundante como de la Bourdieu se encuentran desarrollados una diversidad de temas; sin embargo, varios de los intelectuales que han abordado un estudio sistemático de su obra coinciden en destacar cuales podrían ser los conceptos básicos que están presentes en ella.
La argentina Mariana Maestri nos plantea que “los estudios de Pierre Bourdieu se centran básicamente, en el análisis de los consumos culturales, del arte y de la educación por esto para comprender como se generan las categorías, de percepción estética que determinan la experiencia subjetiva de lo bello desde Bourdieu es necesario hacer referencia a los conceptos de: habitus, campo, capital cultural, y codificación entre otros”.
Néstor García Canclini nos plantea al respecto: “Muy pocos de los principales sociólogos, los que producen un sistema original de interpretación de la sociedad, han puesto como Bourdieu, en el centro de su trabajo, las cuestiones culturales y simbólicas”.
En el mismo sentido, José Manuel Jaramillo afirma que “uno de los aportes más significativos de Pierre Bourdieu, en el que caben la totalidad de sus intereses y producciones, tanto teóricas como empíricas, sin duda lo es haber alcanzado un nivel de conceptualización tal de la sociedad, que permite concebirla como un incesante mecanismo de relaciones –o relacional-, cuyo desenvolvimiento explica un funcionamiento coherente de estructuras sociales, campos culturales – compuestos por fuerzas sociales interrelacionadas en espacios particulares- y comportamientos individuales, constituidos en formas de pensar y de actuar”.
Según Fabián Sanabria, discípulo de Bourdieu y profesor de la Universidad Nacional de Colombia, un tema central en la obra del maestro es la noción de violencia simbólica y la de capital simbólico.
Los conceptos de habitus y campo, son reconocidos por los numerosos estudiosos de su obra como dos conceptos fundamentales que, junto al de capital simbólico, aparecen desarrollados de manera muy clara en su libro “Razones prácticas. Sobre la teoría de la acción”.
Sería imperdonable terminar este aparte del escrito sin reconocer y destacar las dos recientes publicaciones de la Universidad Pedagógica de Colombia: “Pierre Bourdieu. Conceptos básicos y construcción socio-educativa” de Gustavo Téllez Ireguri (actual rector), y el número especial de la Revista Colombiana de Educación.
Estos escritos no solo nos introducen a la obra del gran sociólogo francés, sino que nos ilustran acerca del carácter polémico de la misma. Felicitaciones a la U.P.N., el mundo universitario se los sabrá agradecer.

AMORES Y DESAMORES
Admirado, controvertido y polémico, Bourdieu es un autor que no pasa inadvertido. Sin pretender caer en el simplismo de clasificar entre buenos y malos a sus lectores, lo que sí es cierto es que su producción escrita es motivo de admiración o de controversia.
Con el propósito de ilustrar este hecho a continuación se presenta, una breve reseña en la cual quedan incluidas estas posturas:
“En términos casi absolutos, es el intelectual más influyente de Francia” Emily Eakin
“Gracias a Bourdieu el mundo ha pasado a ser sencillo, dividido entre dominantes y dominados” Alain Finkielkraut
“Desde las agitadas épocas en que Jean Paul Sartre seducía con sus discursos el corazón de los estudiantes de la mítica revuelta de París del 68, ningún pensador francés de gran prestigio había causado hasta ahora tanto revuelo ni concentrado tantas furias de los intelectuales que comparten las ideas del establishment, quienes se sintieron muy descolocados por las críticas puntuales de este académico al que su impresionante producción teórica y aura simbólica lo han convertido en un opinante digno del mayor de los respetos”. Ricardo Matienzo
“Me parece importante señalar como factor primordial de ese fenómeno la propia obra de Bourdieu: más de cuarenta libros escritos –algunos de ellos con otros autores- y una enorme cantidad de artículos publicados en distintos medios. A esto hay que añadir el gran éxito editorial del libro La miseria del mundo, que se vendía hasta en los supermercados. Esta obra colectiva realizada bajo su dirección y recientemente traducida al español, estuvo destinada a darle la palabra a aquellos que casi nunca tuvieron una oportunidad, a quienes viven y sufren angustiados por sus condiciones de existencia: jóvenes de barrios marginales, pequeños agricultores, trabajadores sociales que, estando fuertemente impactados por las contradicciones sociales, viven esas condiciones bajo la forma de dramas personales. Alicia Gutiérrez
“El caso de Bourdieu es curioso. Fuertemente crítico del funcionalismo americano y de formación weberiana, tiene también influencia del marxismo, del que usa más el léxico que las categorías. En mi opinión, él termina produciendo la aplicación de un programa marxista más allá de la letra marxista y cuando muchos marxistas terminan siendo funcionalistas. En varios reportajes de estos últimos años ha dicho que cuando toda Francia en el campo de la sociología era marxista, él se declaraba weberiano; ahora, que todos son weberianos, él dice que es marxista. Es una actitud provocativa, pero muestra las dos grandes líneas de su formación” Carlos Mangone
“Personalmente, no comparto las escogencias actuales de Pierre Bourdieu, pues lo encuentro excesivo en la manera como instala un grupo ambigüedad en el pensamiento académico, pero presentándose como víctima de todos los poderes y de todos los complots, hablando al mismo tiempo en nombre de la ciencia y del pueblo. Por lo tanto yo, que no soy “bourdieusiano”, y que no lo he sido nunca, no quisiera que el Pierre Bourdieu de hoy olvidara al sociólogo de ayer, al imponer una quietud inalterable que sólo deja como alternativas la ignorancia o la idolatría. Probablemente ésta sería la mayor injusticia de su regreso al trabajo, y el camino más seguro hacia el olvido”. Francois Dubet
“Actualmente en los más variados círculos académicos e intelectuales del mundo, se reconoce la contribución significativa de la obra de Pierre Bourdieu al avance de las Ciencias Sociales, en particular a la sociología, durante los últimos treinta años. Su trabajo es el complemento y desarrollo más importante de los principales conceptos de los clásicos de la sociología (Marx, Weber, Durkheim, Mead, entre otros). Gustavo Téllez

Concluimos este espacio de reseñas de los comentarios acerca de la obra del autor destacando que la historiadora Jeannine Ver des-Leroux escribió un libro que tituló: “El sabio y la política”. Un ensayo sobre el terrorismo sociológico de Pierre Bourdieu
Así las cosas, queda claro que el estudio y el debate en torno a la obra de Bourdieu es un compromiso inaplazable para las Ciencias Sociales en su conjunto, el reto nos queda planteado, asumámoslo.
Aquelarre
BIBLIOGRAFÍA DE REFERENCIA
BOURDIEU, Pierre.1990 Sociología y Cultura, editorial Grijalbo, México, 1999 La Esencia del Neoliberalismo.
EN: Revista Universidad del Valle, No 20,Cali 1999. Estado y Miseria.
EAKIN, Emily.2002 El Polémico Pierre Bourdieu. Página Web, Periódico The New York Time
JARAMILLO, José Manuel. 2000 ¿Puede ser liberadora la sociología? Acercamiento a Pierre Bourdieu, EN: Revista Universitaria Humanística No. 50. Pontificia Universidad Javeriana. Bogotá
MAESTRI, Mariana. 2000 “Consumo cultural y percepción estética. anuario@fepolit,unr.edu.ar
MATIENZO, Ricardo. 2000 Quien le tema a Bourdieu. Ecos de una teleconferencia. Página Web de la Revista Arca No. 45- 46, Buenos Aires
Revista Colombiana de Educación No 42. Número especial en memoria de Pierre Bourdieu. Universidad Pedagógica Nacional, Bogotá 2001
TÉLLEZ, Gustavo. 2002 Pierre Bourdieu. Conceptos básicos y construcción socioeducativa. Claves para su lectura. Universidad Pedagógica Nacional, Bogotá* EDITORIAL de la Revista Colombiana de Educación No. 42, Universidad Pedagógica Nacional, Bogotá 2002
[1] Aquelarre. Revista semestral del Centro Cultural de la Universidad del Tolima. No1. Edición Enero –Junio 2002 páginas 83-87.

Universidad en la colonia

El presente artículo, “La universidad en la colonia” nos dará luces sobre el estado de los estudios en Nueva Granada en vísperas de la Independencia, para captar que esta no fue solo un hecho aislado habido por necesidad de cuotas de poder, sino que también tenía algo de revolución cultural y requerimiento apremiante de aprender algo de ciencia o al menos de técnica y tecnología.
En 1550, apenas la Real Audiencia fue instalada, los conventos fueron autorizados para impartir instrucción a clérigos y seglares en cátedras de gramática y lectura; eso hicieron franciscanos, agustinos y dominicos.
Colegios y universidades con autorización para dar títulos de licenciados y doctores solo aparecen alboreando el siglo XVII. En 1605, fray Bartolomé Lobo Guerrero funda el Colegio de San Bartolomé y mediando la centuria, en 1654 surge el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, creado por Fray Cristóbal de Torres. Solo hasta 1623 los jesuitas son autorizados para fundar la Universidad Javeriana, institución que daría los primeros títulos de doctor en jurisprudencia y teología; en 1626 los dominicos fundan la Universidad Tomística que solo funcionaría desde 1636. Por estas mismas fechas se establecen colegios seminarios en Popayán, Tunja y Cartagena.
Tanto colegios como universidades ofrecían tres ciclos de estudio: artes, teología y cánones. El ciclo de las artes correspondía al tradicional Studium Generale de las universidades de la edad media y sería homologable a nuestro bachillerato o secundaria. Durante dos o tres años el estudiante aprendía gramática, retórica, lógica, metafísica y algo de matemáticas y física.
El ciclo de teología duraba cuatro años y en él se estudiaba a Aristóteles, Santo Tomás y a los escolásticos. La enseñanza se impartía en latín. Solo terminando 1791 un estudiante se atrevió a presentar sus exámenes en castellano para revuelo de la comunidad académica del virreinato.
Luego esto nos dice a las claras que este tipo de educación tan solo formaba a sacerdotes y juristas. «Correspondía a una sociedad agraria, comercial y minera, actividades que se desarrollaban con la tecnología y las prácticas más primitivas, transmisibles por tradición, en las cuales para nada entraban las los conocimientos científicos o técnicos que superaran la tecnología del neolítico. La agricultura desconocía la técnica del abono o no la usaba, los arados eran de madera y por excepción de hierro, y la rotación de cultivos y el mejoramiento de semillas eran desconocidos…Para la hilandería y la tejeduría los españoles habían importado el telar vertical…pero aparte de este progreso y de la introducción de la lana y el lino como materias primas, las técnicas de tejeduría siguieron el nivel de lo indígena hispánico.»[1] La minería solo explotaba los aluviones, abundantes en ríos y quebradas; pero casi nunca se explotaban las minas en veta.
Mientras tanto la Hacienda pública a finales del siglo XVIII tenía problemas para instaurar la contabilidad por partida doble para controlar las cuentas de las cajas reales, puesto que los tesoreros y recaudadores no estaban debidamente capacitados para entenderla.
Solo hasta 1774 el virrey Guirior encomienda al fiscal Francisco Antonio Moreno y Escandón la elaboración de un plan para fundar Universidad Pública, echando mano de los bienes expropiados a los Jesuítas; se trataba de elaborar un programa moderno a la usanza europea, incorporando las llamadas ciencias útiles, o, como dijera el arzobispo Virrey Antonio Caballero y Góngora[2]: “Todo el objeto del plan de estudios se dirige a sustitur las útiles ciencias exactas en lugar de las meramente especulativas, en que hasta ahora lastimosamente se ha perdido el tiempo…”
Dicho plan de estudios del señor Moreno y Escandón introducía el estudio de las matemáticas de Wolff y el estudio de la física de Newton, entre muchas otras aseveraciones. Tanto el virrey como don José Celestino Mutis y aun el doctor Félix de Restrepo aceptaron dicho plan; no obstante el Consejo de Indias lo reprobó rotundamente, pero en tanto fallaba dicho tribunal logró aplicarse durante dos años.
Uno de los que argüía respecto a la necesidad de estudios científicos y tecnologías aplicadas era don Francisco Antonio Zea, quien bajo el seudónimo de Hebéfilo publicó en un periódico de la época, El Papel Periódico, en 1792, su artículo titulado: Los avisos de Hebéfilo, donde desnudaba las falencias del sistema educativo imperante y convocaba a la juventud a exigir “el estudio de los principios y progresos de las artes, el de la Economía y la Industria, el de la Agricultura, el de la Política…”; Zea encadenaba estas ideas a las palabras “patria”, “ciudadanos” y “libertad” en una prosa sin tacha que convocaba a la evolución social. [3]
Ver también: los comuneros , Colombia 1797-1810
[1] Jaramillo Uribe Jaime. El Proceso de educación en el virreinato. En Nueva Historia de Colombia: Colombia Indígena-conquista y colonia/ director Jaime Jaramillo Uribe-Bogotá Planeta Colombiana Editorial 1989.
[2] Sucesor de Guirior.
[3] Bibliografía consultada:
Botero Saldarriaga Roberto. Francisco Antonio Zea, Tomo I. biblioteca banco popular volumen 2, Editorial Kelly, Bogotá 1969.
Ver también: seo Colombia
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Bienvenida a ciencias sociales

Sea esta una grata y calurosa bienvenida a ciencias sociales, el sitio de la licenciatura en ciencias sociales de la universidad del Tolima , un portal no oficial al respecto elaborado para los profesores y el director del programa en aras de interactuar con los estudiantes de su programa. Esperamos que esté terminado pronto su andamiaje básico para que sea autónomo 100% en breve.

Isaac Newton

Isaac Newton fue un científico inglés, nacido en Woolsthorpe, Lincolnshire, el 25 de diciembre de 1642, siendo un parto prematuro y un hijo póstumo, ya que su padre había muerto tres meses antes del alumbramiento de su madre, Hannah Ayscough[1].
Cuando solo tenía tres años su madre se vuelve a casar, ahora con Barnabas Smith, ministro religioso en South Witham, cercano a Woolsthorpe; era un hombre de buena situación económica pero que decidió que Hannah, madre de Newton, se cambiara de domicilio y dejara a su pequeño hijo al cuidado de su familia. Durante nueve años, hasta la muerte de Barnabas (Bernabé) Smith en 1653, Isaac fue efectivamente separado de su madre, y pronuncia su sicótica tendencia adscrita a este evento traumático[2]. Que odiaba a su padrastro estamos más que seguros.
Teniendo unos doce años se fue a vivir con un tío suyo, para recibir clases en el instituto Grantham, en donde solo era un alumno promedio, que no sentía verdadera motivación por las asignaturas que se le enseñaban. Por supuesto no cosechó muchas amistades allí debido a su difícil carácter; en todo caso Isaac Newton aprovechaba su tiempo libre fabricando juguetes ingeniosos[3]. Paso una temporada en casa del farmacéutico Clark (cuya esposa era amiga de Hannah) donde accede a muchos libros y pudo conocer a su amor platónico: Catherine Storey, hijastra del farmacéutico. Una relación que acabó cuando Newton se inserte de lleno en Cambridge[4].
Pero antes de su paso a la educación superior es pertinente decir que Isaac Newton fue sacado de su primaria para que administrara el patrimonio familiar (su granja), actividad para la que no demostró mayores habilidades y, dado los ruegos del profesor Stokes, fue regresado al instituto Grantham. En esta etapa de la vida de Newton, Humphrey Babington, clérigo y hermano de la señora Clark, se volvió en uno de sus mentores.
A los 18 años ingresó en el Trinity College, de Cambridge (el 4 de junio de 1661). Allí habría de estudiar intensamente el latín, la lengua culta por excelencia, aunque también aprende hebreo y griego, junto a compañeros algo menores que él debido a la interrupción temporal de sus estudios.
Cuando Newton llegó a Cambridge, el movimiento que hoy se conoce como la revolución científica estaba muy avanzado, y muchas de las obras básicas para la ciencia moderna había aparecido. Los astrónomos, desde Copérnico hasta Kepler habían elaborado el sistema heliocéntrico del universo. Galileo había propuesto las bases de una nueva mecánica basada en el principio de inercia. Liderados por Descartes, los filósofos habían comenzado a formular una nueva concepción de la naturaleza como una intrincada, impersonal, e inerte máquina. Sin embargo, en lo que respecta a las universidades de Europa, incluyendo a Cambridge, todo esto podría no haber sucedido nunca. Ellos siguieron siendo las fortalezas del aristotelismo pasada de moda, que descansaba en una visión geocéntrica del universo y tratarán de la naturaleza en términos cualitativos más que cuantitativos.
Al igual que otros miles de estudiantes, Newton comenzó su educación superior mediante la inmersión personal y autodidacta en el trabajo de Aristóteles. En algún momento durante su carrera de pregrado, Newton descubrió las obras del filósofo natural René Descartes y otros filósofos mecánico que, en contraste con Aristóteles, consideraban la realidad física como compuesta enteramente de partículas materiales en movimiento y sostenían que todos los fenómenos de la naturaleza resultado de su interacción mecánica. Un nuevo conjunto de notas, que él tituló “Quaestiones Quaedam Philosophicae” (“Algunas cuestiones filosóficas”), comenzaron en algún momento de 1664, usurpando la parte no utilizada de las páginas de un bloc de notas destinadas a ejercicios de escolástica tradicional; bajo el título escribió el lema “Amicus Plato amicus Aristoteles más Amica veritas “(” Platón es mi amigo, Aristóteles es mi amigo, pero mi mejor amiga es la verdad “). La carrera científica de Newton se había iniciado.
Las “Quaestiones” ponen de manifiesto que Newton había descubierto una nueva concepción de la naturaleza que constituye el marco de la revolución científica. Tenía completamente dominado las obras de Descartes y también ha descubierto que el filósofo francés Pierre Gassendi había reavivado el atomismo, un sistema mecánico alternativo para explicar la naturaleza. Las “Quaestiones” también ponen de manifiesto que Newton ya encuentra más atractivas las ideas del segundo por cuanto la filosofía cartesiana rechazaba la existencia de partículas indivisibles. Las obras del químico Robert Boyle en el siglo XVII sentaron las bases de Newton para un trabajo considerable en la química. Es significativo que haya leído a Henry More, el platónico de Cambridge, y se haya interesado en otro mundo intelectual, la mágica tradición Hermética, que trata de explicar los fenómenos naturales en términos de magia alquímica. Las dos tradiciones de la filosofía natural, la mecánica y la Hermética, una antítesis aunque todas están presentes, siguieron influyendo en su pensamiento y en la tensión intelectual que atizaría toda su carrera científica.
A pesar de que no dejar constancia de esto en las “Quaestiones”, Newton también había comenzado sus estudios de matemáticas. Él comenzó con la geometría de Descartes, de la que le llamó la atención, sobre todo, por cuanto aplicaba técnicas algebraicas a problemas de geometría. A continuación, buscó apoyo de la geometría clásica. Dentro de poco más de un año, había dominado esta literatura[5], y, con su propia línea de análisis, comenzó a circular en territorio nuevo. Descubrió el teorema binomial, y desarrolló el cálculo, una más potente forma de análisis que emplea consideraciones infinitesimales en la búsqueda de curvas, inclinaciones y áreas bajo las curvas.
En la primavera de 1665, Isaac Newton obtiene su título de bachiller (Bachelor) en artes, estudios equivalentes a una licenciatura. Ese año la Gran peste, se enseñoreó de nuevo de Europa, llegando a Londres. Cerrando temporalmente las puertas la Universidad, Isaac Newton regresa a seguir investigando en Lincolnshire. Durante la plaga años Newton sentó las bases del cálculo y desarrolló una versión anterior de su óptica, en un ensayo, “De Colores”. Fue durante este tiempo que examinó los elementos del movimiento circular y, aplicando su análisis a la Luna y los planetas, abstrajo que cada partícula de materia atrae otras partículas, y supuso que la atracción variaba según el producto de sus masas, inversamente al cuadrado de la distancia entre ellas- que más tarde fue crucial para la ley de la gravitación universal[6]. El mundo no escuchó nada todavía de estos descubrimientos. También parece que tuvo tiempo de estudiar los fenómenos del prisma y de la luz.
Volvió Isaac Newton a Cambridge con 25 años. Newton fue elegido para una beca en el Trinity College en 1667, después de la reapertura de la universidad. Dos años más tarde, Isaac Barrow, profesor Lucasiano quien renunció a la Cátedra Lucasiana[7] para dedicarse a intentar ser decano del Trinity, recomendó a Newton para sucederle. La cátedra de Newton estaba exenta de la necesidad de tutoría, pero impuso la obligación de la presentación de un curso anual de conferencias. Eligió el trabajo que había hecho en la óptica como el tema inicial, durante los tres años siguientes (1670-72), desarrollando en sus conferencias el ensayo “De Colores” en una forma que más tarde fue revisado a fin de convertirse en libro primero de su Óptica. En 1669 Newton estaba dispuesto a escribir un tratado resumiendo su progreso, “De Analysi por Aequationes Numeri Terminorum Infinitas” (“El Análisis de Series Infinitas”), que distribuye en manuscrito a través de un círculo limitado dando a conocer su nombre. Durante los próximos dos años que lo revisó le llamó entonces “De méthodis serierum et fluxionum (“Del método de series y Fluxiones”).
A pesar de que sólo un puñado de sabios era consciente de la existencia de Newton, había llegado al punto donde se había convertido en el principal matemático en Europa.

En 1672, a los 30 años, es nombrado miembro de la Royal Society. En febrero de este mismo año, comunica en carta dirigida a Oldenburg, secretario de esta corporación, su teoría sobre la composición de la luz y de los colores, según la cual la luz blanca puede descomponerse, mediante un prisma, en luces de colores según el índice de refracción, que un nuevo prisma transforma en luz blanca, y, en 1675, envía a la Royal Society su Hipótesis sobre la luz[8]. Esta Sociedad reconstruye con éxito el experimento de Newton en su propia sede, el 27 de abril de 1676. La agria controversia suscitada por su teoría de la luz y el hecho de pasar a representar personalmente a la universidad ante el Parlamento, hacen que Newton se retire de la actividad científica pública, dedicándose sólo a sus investigaciones científicas y a experimentos de alquimia[9].
En 1682, el paso del cometa posteriormente bautizado como «Halley» le incita a reemprender sus estudios de mecánica celeste y la visita del propio Halley, en 1684, le sirve de ocasión a Newton para revelar su descubrimiento de la (demostración matemática de la) teoría de la gravitación universal. Este mismo año inicia la polémica con Leibniz, con motivo de un libro de éste sobre el cálculo, acerca de quién debía ser considerado primer descubridor del cálculo infinitesimal (descubierto por ambos, al parecer, de forma independiente en la misma época); él mismo redactaría, en 1713, el informe Commercium Epistolicum, en que se atribuye a sí mismo la paternidad del descubrimiento.

En 1687 aparece la obra más importante de Newton, Philosophiae Naturalis Principia Mathematica [Principios matemáticos de la filosofía natural], conocida simplemente como los Principia, obra que consta de tres libros: los dos primeros (I: «El movimiento de los cuerpos», II: «El movimiento de los cuerpos en medios resistentes») establecen las bases teóricas de la mecánica clásica -expuesta según un método matemático-geométrico, y no en el de las fluxiones, o cálculo, sólo conocido por él en aquella época- que, luego, aplica en el libro tercero, que lleva el subtítulo de El sistema del mundo, a los movimientos celestes, determinando de esta manera, y precisándola cuantitativamente, la existencia de la gravitación universal: fuerza por la que dos cuerpos cualesquiera en el universo se atraen según el producto de sus masas y el inverso del cuadrado de su distancia. Presupuesto y teorema fundamental de la teoría es la consideración de todos los cuerpos a modo de masas puntuales concentradas en su centro.[10]
Por dos veces, en 1689 y 1701, es elegido miembro del Parlamento como representante de la universidad de Cambridge; en 1696 es nombrado inspector de la Casa de la Moneda[11] y luego en 1699 director de la misma[12], cargo muy bien remunerado que le permite renunciar en 1701 a la cátedra de Cambridge, y en 1703 es elegido presidente de la Royal Society, sucediendo a Robert Hooke (1635-1703) en este cargo, que desempeña hasta su muerte[13].
En 1704 publica la Óptica, o tratado de la luz y los colores, que reproduce los estudios realizados en su juventud, y en 1705 es nombrado por la reina «caballero». En 1706 aparecen sus lecciones de álgebra que llevan el título de Arithmetica universalis. En sus últimos 25 años de vida Newton ya no publica investigaciones científicas de importancia, y actúa sobre todo como influyente presidente de la Royal Society y director de la casa de la Moneda. Una serie de manuscritos dejados a su muerte, conocidos como «Colección Portsmouth», lo revelan como hombre interesado por la alquimia, la teología y los textos herméticos y los bíblicos, que interpretaba en sentido literal. Y aunque tales rasgos impiden, de alguna manera, considerar a Newton como el representante más genuino del pensamiento racional e ilustrado -lugar que, por otra parte, parecería tener que ocupar por la enorme trascendencia de sus dos obras científicas de mayor importancia y la rigurosa metodología científica en ellas desplegada-, su aportación en diversos ámbitos de la filosofía es de sumo interés histórico. Desde el punto de vista de la historia de la ciencia, Newton logra explicar el movimiento de los cuerpos celestes con los mismos principios del movimiento con que caen los cuerpos: la órbita elíptica de los cuerpos celestes (según la primera ley de Kepler) es la resultante de un movimiento de inercia (principio formulado por Galileo) y la fuerza de atracción del Sol, cuyo valor establece de acuerdo con la tercera ley de Kepler (directamente proporcional al producto de las masas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia). Los planetas caen hacia el Sol -o la Luna hacia la Tierra- igual como la manzana sobre la superficie terrestre: «todo cae». Este «sistema del mundo», que unifica bajo las mismas leyes todo el universo, resulta posible gracias a la descripción ideal matemática que de él ha hecho Newton, juzgada como la más cercana a la realidad hasta el momento. El método que sigue Newton es el método galileano de análisis y síntesis, en el que hay que distinguir el momento de la observación, el experimento y la inducción o generalización de lo observado (análisis), mediante el cual se llega a los principios, esto es, a las causas y a las fuerzas a que se atribuyen los fenómenos, y el momento en que se explican desde los principios y causas los fenómenos observados. Él mismo afirma, en su Reglas del filosofar, con las que inicia el libro III de los Principia, que las hipótesis no pueden «debilitar» los razonamientos fundados en la inducción. Se discute en la actualidad si verdaderamente Newton pudo basar en la inducción las leyes del movimiento, o si, por ejemplo, derivó de manera inductiva la ley de la gravitación universal a partir de las leyes de Kepler; Pierre Duhem, por ejemplo, lo niega y sostiene, junto con otros, que en realidad Newton no se atuvo estrictamente al método que describe en la Óptica y que, en diversos momentos de su obra, recurre a hipótesis (por ejemplo, a la del espacio y tiempo absolutos, en modo alguno empíricamente observable, la del sensorium Dei y aún la del «éter» -«cierto espíritu sutilísimo que penetra los cuerpos»-, de que habla al final del Escolio General). La conocida frase de Newton -«no imagino hipótesis» (hypotheses non fingo)-, no ha de interpretarse, por tanto, literalmente. La mecánica clásica newtoniana, junto con el «sistema del mundo» de Newton, no tuvo dificultad alguna para imponerse sobre la visión cartesiana de un universo de vórtices, difundida por aquella época por el Tratado de física (1671) del cartesiano Jacques Rohault; mientras se imponía fácilmente en Inglaterra, donde sólo Berkeley se opuso, en Francia, donde llegó antes la Óptica que los Principia, sus divulgadores fueron Maupertuis y Voltaire.[14]Isaac Newton falleció a finales de marzo del año de 1727, acompañado de su sobrina Catherine y de su esposo.[15]
[1] Su padre, de nombre también Isaac era analfabeto; provenía de una familia de campesinos que había conseguido medrar. Su madre era de una familia de mejores ingresos pero destacaba por saber administrar prepuestos limitados.
[2] Posiblemente por esa razón el carácter de Isaac Newton haya sido desde pequeño, introvertido y astero, cuando no hostil en el trato personal y social. Acusaba no menos una alta dosis de inseguridad e irascibilidad. Estas características sumadas a un puritanismo envolvente de su medio harían de su personalidad un híbrido bastante interesante. Además su religiosidad, aunque muy marcada, lo llevó a desconfiar del dogma de la trinidad (Por creer que Atanasio habría adulterado los textos bíblicos) y a valorar las doctrinas de Arrio, poniendo a Jesús como un gran profeta. Curiosamente, su producción religiosa y hermética tampoco fue publicada sino hasta el siglo XX.
[3] Como relojes y molinos de viento.
[4] La otra relación sentimental importante con una mujer fue con Catherine Barton, hija de su hermanastra Hannah. En este caso se trató tan solo de una buena relación familiar, tío-sobrina, aunque no falto quien le atribuyera segundas intenciones debido a la belleza de la dama.
[5] Newton ya habría leído la lógica de Sanderson, a Euclides y a Clavis de Oughtred. También la óptica de Kepler, los trabajos de Vieta, las misceláneas de van Schooten y la Aritmethica Infinitorum de Wallis.
[6] El anecdotario histórico reza al respecto, que Newton estaba en el jardín de su casa natal y cayendo una manzana sobre su cabeza, dedujo que la manzana había sido atraída hacia la tierra por la fuerza de gravedad (una fuerza potente que atraía los planetas), pero también le indujo a pensar que había otra fuerza que contrarrestaría la acción de la anterior. Newton la llamó fuerza centrífuga, que aleja el objeto de su eje de rotación y solo funciona cuando un objeto gira alrededor de otro con suficiente velocidad.
[7] En 1663, Henry Lucas pensó en crear una cátedra de matemáticas en el Trinity College y así nace la Cátedra Lucasiana. El catedrático que ocupara el puesto debía dar clase una vez por semana y estar disponible para aclarar las dudas de los alumnos. El primer catedrático que ocupó esta plaza fue Isaac Barrow, sacerdote que falleció prematuramente en 1677.
[8] A partir de la Paralipomena de Kepler en 1604, el estudio de la óptica ha sido una actividad central de la revolución científica. Descartes hablaba de la ley de refracción, en relación a los ángulos de incidencia añadiendo su convicción de que el universo está construido de acuerdo a regularidades matemáticas. Descartes había hecho también de la luz el centro de la filosofía mecánica de la naturaleza; la realidad de la luz, argumentó, se compone de movimiento que se transmite a través de un soporte material. Newton acepta plenamente la naturaleza mecánica de la luz, aunque él optó por la alternativa atómica o corpuscular sosteniendo que la luz se compone de corpúsculos en movimiento. La concepción corpuscular de la luz es siempre una teoría especulativa en la periferia de su óptica, no obstante. El núcleo de la contribución de Newton tiene que ver con los colores. Una antigua teoría extendida desde al menos Aristóteles sostuvo que una cierta clase de fenómenos de color, como el arco iris, surge de la modificación de la luz, de color blanco que aparece en su forma prístina. Descartes había generalizado esta teoría para todos los colores. A través de una serie de experimentos realizados en 1665 y 1666, en que el espectro de un estrecho haz se proyecta sobre la pared de una cámara oscura, Newton niega el concepto de modificación y lo reemplazó con el de análisis. Básicamente, negó que la luz es simple y homogénea en lugar de afirmar que es compleja y heterogénea y que los fenómenos de colores surgen del análisis de la mezcla heterogénea en sus componentes simples. Él sostuvo que los rayos individuales (es decir, las partículas de determinado tamaño) provocan sensaciones de cada uno de los colores cuando tocan la retina del ojo. También llegó a la conclusión de que refractan los rayos en distintos ángulos y que fenómenos como la arco iris son producidos por el análisis de refracción. Porque él creyó que la aberración cromática nunca podría ser eliminado de los lentes, Newton cambió a telescopios reflectivos, construyendo el primero jamás construido.
[9] Uno de sus críticos más enconados fue Robert Hooke. Parece que Newton no amaba por esta razón masificar el acceso masivo del común a la ciencia, era proclive a manejarlo solo en término de los iniciados, puesto que la información científica en manos equivocada era peligrosa.
[10] La segunda edición de Principia fue publicada en 1713, después de cuatro años de esfuerzos bajo la competente dirección de su editor Roger Cotes (1682-1716). La tercera edición fue publicado en 1726. Notoria la forma en que estas dos difieren de la primera edición, parecen ser las respuestas a objeciones formuladas por Christian Huygens (1629-1695), Leibniz, y otros.
[11] Habían problemas cambiarios en Inglaterra y por lo visto la única solución a la misma era reacuñar; estando la decisión tomada, es a Newton a quien le corresponde hacerlo.
Además en su trabajo hubo de perseguir a los defraudadores o «clippers», personas que recortaban trozos de las monedas de oro y plata.
En un lapso de tres años se reacuñaron más de 6.500.000 de libras en monedas.
[12] En ese mismo año se vuelve miembro asociado de la Academia Francesa de Ciencias.
[13] Aunque para hacer honor a la verdad, desde que en 1693 enfermó Newton, por razones desconocidas, sus capacidades físicas e intelectuales comenzaron a declinar.
[14] Diccionario de filosofía en CD-ROM. Copyright © 1996. Empresa Editorial Herder S.A., Barcelona. Autores: Jordi Cortés Morató y Antoni Martínez Riu.
[15] Otra bibliografía usada para este artículo:
Newton, Sir Isaac. (2008). Encyclopædia Britannica. Ultimate Reference Suite. Chicago: Encyclopædia Britannica.
Perris Villamor Alicia. Newton, el misántropo genial. Grandes Biografías. Edimat libros S. A., Madrid. s/f.
William L. Harper (2005), Newton Isaac. BORCHERT DONALD M, Editor in Chief, Encyclopedia of Philosophy, Second Edition, 2006. Thomson Gale, a part of the Thomson Corporation.

Ver: la gravedad en Newton