Genealogia y ADN de Cristobal Colon

En Genealogia y Adn de Cristobal Colon intentaremos determinar su presunta familia real, sus antepasados, abordando dos ópticas al respecto para ponerlas a su consideración.
Su antepasado(de Cristobal Colon) mas antiguo verificable es su abuelo (según una página del registro notarial de Quilico di Albenga, notario de Génova, fechada del 21 de febrero de 1429),Giovanni Colombo,de la pequeña aldea de Macónesi ( a orillas del río Fontanabuona) y vecino de Quinto. En dicho documento está contratando con Guillermo de Brabante, un tejedor de paños, la enseñanza del oficio a su hijo Dominico Colombo, de 11 años, hasta que este cumpla los 17.
Siendo llevado Dominico Colombo (Presunto padre de Colon) a la “urbe marítima por excelencia en Europa”, Génova, donde todos los barrios contribuía con marinos para sus flotas, a excepción del barrio Santo Stefano (a orillas del río Bisagno), un barrio marginal al este de la ciudad donde se apeñuzcaban los cardadores de lana, tintoreros, hilanderos y tejedores.Sobre sus actividades hay huellas notariales que reflejan sus quehaceres.

En 1440 (según actas del Notario Giovanni Recco) puede ostentar, Dominico Colon el título de “textori pannorum” o tejedor de paños.Siete años más tarde vemos que ejerció tambien como custodio en la Puerta della Olivella (sobre la muralla).
¿Quien era la madre de Cristobal Colon ? Se llamaba Suzanna Fontanarossa, perteneciente tambien a una familia de tejedores, cuya dote matrimonial (en 1445) consistía en tres casas (que habrían de servir de respaldo en las épocas de crisis).
Junto a Dominico Colombo engendró cuatro hijos y una hija: Cristoforo, Giovanni Pellegrino, Bartolomeo (Bartolomé),Giacomo (Diego) y Bianchinetta.(1)

(1) Svet Yákob, Cristóbal Colón. Siglos y hombres, v centenario del descubrimiento de América: encuentro de culturas y continentes, Editorial progreso Moscú, 1972, páginas 17 y 23.
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Cuando creí tener elementos para conocer relativamente bien al amigo Cristóbal, llega a mis manos una revista española y leo que Investigadores del laboratorio de identificación genética de la Universidad de Granada pretendían resolver, gracias a diversos análisis de ADN dos de los mayores enigmas de la vida de Colon: su verdadero origen[1] y el lugar en el que se encuentran enterrados sus restos[2].
Los científicos[3], apoyados por la junta de Andalucía, intentan comparar, por un lado, los códigos genéticos del Almirante y de su hermano Diego (sacerdote e integrante de la tripulación del segundo viaje) y por otro cotejar su huella genética con el de Carlos IV de Navarra, Príncipe de Viana, para determinar si Colon tuvo sangre real o si por el contrario fue hijo del comerciante de lana genovés Domenico Colombo[4].
¿En qué va dicha investigación? , veamos, recurriendo todo el tiempo a la página Web ADN COLON:
1-10-04 “El Dr. José Antonio Lorente hace públicos los resultados provisionales del ADN en una rueda de prensa celebrada en Madrid. Comunica que los resultados no son concluyentes porque el ADN está muy contaminado, pero que no excluyen la posibilidad de que los restos del Colon sean los de Sevilla. Comenta que seguirán los estudios y que se prolongarán con estudios que intenten determinar genéticamente el origen geográfico del Almirante.”
¿Que opina la descendencia de Colon?Se sienten definitivamente descendientes de genoveses[5].
[1] «Aceptado su origen genovés, sorprende el escaso bagaje cultural que le dejó su ciudad natal, pues no escribió jamás en su lengua materna. Ni siquiera a sus compatriotas. Lo hizo siempre en castellano, aunque eso sí, lleno de giros y modismos portugueses e italianos. También escribió en latín, aunque no dominaba bien esta lengua. Tampoco escribió nada en portugués, que fue su idioma adoptivo mientras vivió en Portugal, desde 1476 hasta 1485. Allí se casó y vivió. No podemos imaginar que hablara en italiano con su mujer, la portuguesa Felipa Moñiz. ¿Por qué esta repulsa a sus dos lenguas de infancia y juventud? Y, lo que es aún más extraño, ¿por qué no explicó jamás nada de su infancia? Se han formulado hipótesis, como la de un origen humilde del que no querría hablar, de su posible ascendencia judía, etc. Lo único cierto es que tejió un velo sobre su pasado, del que no quiso dejar rastro.» MANUEL LUCENA SALMORAL en “Colón, un personaje enigmático”. Tomado de la Revista: La Aventura de la Historia Año 4 No 48. Octubre 2002. Arlanza Ediciones, Madrid, página 71.
“Si nos atenemos a los escritos del propio descubridor, es verdad que en una ocasión dijo haber nacido en Génova, la capital de Liguria, y que fue a la banca genovesa de San Jorge-y no a ninguna otra- a la que dejó el encargo de velar por los intereses económicos de sus descendientes. El 22 de febrero de 1498, a punto de partir para su tercer viaje a las Indias, Colon hizo una confesión tajante en una del las cláusulas del mayorazgo a favor de su primogénito Diego: «Siendo yo nacido en Génoba, les bine a servir [a los reyes] aquí en Castilla».
Esta preciosa escritura, por desgracia, solo se nos ha conservado a través de una copia notarial. Por haber servido a los pleitos e intereses de la familia, aficionada a las falsificaciones y a la tergiversación de documentos, su autenticidad ha sido puesta en entre dicho y cuantos discuten la «genovesidad» del Almirante no dudan en considerarla apócrifa.
Lo que si nos consta es que Colón se carteaba con cierta frecuencia con Nicolò Oderigo, el embajador ligur ante los Reyes Católicos. Sabemos también que se trajo consigo a sus dos hermanos varones Diego y Bartolomé Colón, y a sus sobrinos Juan Antonio y Andrea Colombo. Y además es claro y archiconocido que se rodeó de un grupo de genoveses, tanto en Sevilla como en las Indias.
Pero igualmente es verdad que él mismo, con toda premeditación, contribuyó a crear en torno a su figura un halo de misterio y a dejar a oscuras buena parte de su pasado. Sólo mencionó Génova en sus escritos autógrafos en un par de ocasiones y, sobre todo, no escribió en la que debió ser su lengua natal italiana, ni siquiera a sus compatriotas, con los que se carteó siempre en castellano. Para colmo, a todo ello cabe añadir el hecho de que la única muestra de su italiano, bastante macarrónico por cierto, sean dos anotaciones escritas en los márgenes de uno de sus libros.” ( Tomado de :Consuelo Varela en “los Enigmas del almirante Cristóbal Colón” para la revista Historia de la Nacional Geographic, Número 11, pàgina 78)
Pero hallo también otro refuerzo a la hipótesis de que Colon era Judío converso (Revista «muy Historia» Número 5/2006 página 84: “Cristóbal”, portador de Cristo; “Colón”, de colombina, alusión a la paloma, símbolo del espíritu santo. El pasado de judío vendría de parte de su madre Susana Fontanarrosa. En su libro” Vida del Muy Magnífico Señor Don Cristóbal Colón”, Salvador Madariaga defiende que la firma de Colón estaba relacionada con el misticismo judío: la cábala. (en mi caso, en Cristobal Colon , mencionaba este hecho “soportado” en una novela histórica de Newton Frohlich; ahora ya tengo mayor asidero para afirmarlo). Respecto al viaje, la fecha de partida, 3 de agosto de 1492 coincide con la fecha de expulsión de los judíos de España, pero también con la festividad conocida como Tisha Beav, que recuerda la destrucción del primer y segundo templo de Jerusalén. También está el hecho de que Rodrigo de Triana (personaje que nunca existió según A.B. Gould, mencionado por Consuelo Varela en “los Enigmas del almirante Cristóbal Colón” para la revista Historia de la Nacional Geographic, Número 11), judío converso fuera el único traductor de la expedición…Por supuesto se menciona a Luis de Santángel…se cree también que los rabinos de España le encomendaron que encontrara los restos de las diez tribus perdidas, misión que habría cumplido al encontrar indios americanos circuncidados.
[2] Sevilla y Santo Domingo se disputan este honor.
[3] Grupo interdisciplinario compuesto por: Marcial Castro Sánchez, profesor de Historia e impulsor del proyecto; Sergio Algarrada Vicioso, profesor de Biología; Dr. José Antonio Lorente Acosta, Forense y genetista de la Universidad de Granada; el Dr. Miguel Lorente Acosta, forense; el D. Carlos Bayarri Muñoz , Conservador de la Fábrica de la Cartuja (fue quien no dejó que se deshicieran de los restos de Diego Colón, hermano del Almirante, cuando propuso enterrar sus restos en el jardín de la Fábrica); D. Joaquín González Reina, Ingeniero de FCC; Manuel Mazuelos (biólogo); Miguel Botella López (antropólogo); Carlos Álvarez (biólogo-genetista). Tomado de ADN COLON –Protagonistas.
[4] Tomado de la Revista: La Aventura de la Historia Año 4 No 48. Octubre 2002. Arlanza Ediciones, Madrid, página 14.
[5] Expresado por Anunciada Colón de Carvajal, descendiente del marino. Ver LUKOR

Conquista de Granada

Vamos a estudiar un poco la conquista de Granada. ¿Cómo se inició esta guerra?
En 1480 el área de influencia musulmana en la península ibérica se había reducido al emirato nazarí de Granada [1], ubicado en un paraje fértil y densamente poblado.

La guerra desatada por la sucesión de Los reyes católicos, Isabel I y Fernando de Castilla, así como las ansias expansionistas de Portugal, hicieron creer a los emires de una presunta debilidad castellana y dejaron de pagar los tributos que normalmente cancelaban a la corona castellana.
El emir Abul Al Hassán[2] se atrevió incluso a cruzar la frontera de sus predios y a ocupar el sitio de la amurallada Zahara, al mando de al mando de 300 hombres, tomando rehenes y cabezas de ganando como botín de guerra. El pueblo tomado era un señorío de Rodrigo Ponce de León, el tercer hombre más rico de Castilla[3]. Y aunque el ataque [4] era “legal” en cuanto era aislado e informal, él mismo Ponce de León encabezó la tropa que se dispuso, como réplica, tomar la fortaleza de Alhama [5], cerca de la Alhambra.Esta guerra castellana contra Granada, «fue clave para desarrollar el sistema fiscal y la capacidad militar castellana y significó un momento clave en la forja del estado castellano moderno» [6] y fue la primera gran empresa común entre aragoneses y castellanos, que aunque demoró 10 años en arrojar sus frutos definitivos, presentó una España unida.[7]
[1] Sostén musulmán del Occidente de Europa.
[2] Muley («Señor») Hacén.
[3] Y Marqués de Cádiz, 37 años.
[4] Razia.
[5] Al frente de 5.000 hombres.
[6] Los Reyes Católicos: La conquista del reino Nazarí de Granada
[7] Díaz Villanueva Fernando. Fernando el Católico. EDIMAT Libros S.A., Madrid España 2005, páginas 72-74.


Veamos ahora sí la llamada conquista de Granada como tal.
Rodrigo Ponce de León[1] se dispuso a tomar la Alhama y lo logró, pero debido al reducido numero de combatientes junto a él, debió atrincherarse allí aguardando refuerzos. En tanto Muley Hacén reúne 50.000 infantes para recuperar la plaza.
El duque de Sidonia Medina y el rey Fernando organizaron el auxilio a la Alhama, plaza que logró sostenerse. Desde Córdoba (antigua cabeza del califato), Fernando el católico diseñó la estrategia para arrasar con la amenaza nazarí, junto a la nobleza[2]. Para garantizar la permanencia en la Alhama debía controlar Loja; desde la Alhama podría ir sobre la ciudad de Málaga (segunda ciudad y puerto principal ). Se trataba de bloquear al puerto vía marítima, evitando el auxilio musulmán recibido desde el norte de África; al mismo tiempo de asediar a Málaga por tierra (con alrededor de 15.000 efectivos). Los primeros intentos fracasaron. Pero la división interna de los musulmanes habría de darle la ventaja ganadora: El Emir Muley Alí o Muley Hacén estaba casado con Fátima[3] quien le había dado dos hijos varones, Boabdil y Yusuf. Ahora estaba encaprichada con una mujer de su harén, de origen cristiano y de nombre Soraya[4]. Las cosas se complicaron para Fátima hasta el punto de ser confinada en la Alhambra. Pero la intriga no paró allí, Fátima incitó a su hijo Boabdil a levantarse contra su padre, sintiéndose fuerte con el respaldo de los Abencerrajes[5]. Lograron desterrar a Muley Hacén de Granada y proclamar a Boabdil[6] como nuevo emir de Mohamed XII. Muley Hacén se refugió al lado de su hermano Mohamed Al Zagal en el castillo de Mondújar, en Málaga.

Mientras tanto Loja seguía aguantando las embestidas cristianas, gracias al respaldo de Boabdil. Entonces la estrategia de Isabel y los cristianos varió. Ahora se focalizarían en el monarca musulmán desplazado pero más ducho en las lides de la guerra. Dichos guerreros del Islam recibían apoyo de África, había que cerrar esta brecha. Pero la descoordinación hizo fracasar sus intentos.
De otro lado, Boabdil (“el rey chiquito”), intentando acaparar protagonismo se lanzó a atacar la Villa de Lucena cerca de la frontera, pero la férrea defensa de la ciudad le hizo desistir y huir; la tropa castellana le atrapa. La corona española opta por liberarlo (casi cuatro años después), previos compromisos para debilitar su aparato económico y militar. Boabdil rinde vasallaje a Isabel y promete rendirle tributo en metálico[7]. Antes de soltarlo se procedió a hacer una tala, es decir, a arrasar los cultivos adyacentes a las ciudades importantes, para cortar y restringir el aprovisionamiento de víveres de los vencidos[8].Muley Hacén resistía en Málaga. Pero las poblaciones vecinas iban cayendo una a una bajo el ímpetu de los cristianos. Pero en 1486 cae también Loja (donde Boabdil, violando los pactos de vasallaje cayó preso por involucrarse con los enemigos de la Corona española; en condiciones más onerosas que las anteriores renovó sus compromisos) y un año más tarde tan solo restaba el puerto por tomar, a excepción de Granada por supuesto. Lo demás fue el derrumbamiento de un castillo de naipes. Boabdil decide resistir y se parapeta en la Alhambra, pero a finales de 1491 hubo de rendirse. El 2 de enero de 1492 los reyes católicos ingresan allí poniendo fin al emirato.[9]
[1] El tercer hombre más rico de Castilla, a pesar de ser un hacendado rural. Por supuesto, según la costumbre, estas expediciones militares eran cofinanciadas entre el noble y la Corona, debiéndose distribuir “la ganancia” de la misma manera.
[2] Los fondos de una guerra larga no la podían proveer los nobles, había que recurrir a los judíos y conversos.
[3] Su nombre Fátima significaba “Estrella de la mañana”.
[4] Al parecer hija de un caballero cristiano, Ximénes de Solís.
[5] Clan que estaba resentido con Muley Hacén por antiguas rivalidades no resueltas.
[6] Una marioneta de los deseos de su madre.
[7] La cantidad posiblemente llegaba a doce mil doblas de oro al año. También se estipuló la devolución de varios centenares de prisioneros cristianos; la toma a su vez de rehenes para garantizar el cumplimiento de lo estipulado.
[8] Se quemaban las granjas, huertas, graneros y telares, ubicados hasta dos leguas de la ruta del ejército cristiano.
[9] Díaz Villanueva Fernando. Fernando el Católico. EDIMAT Libros S.A., Madrid España 2005