Todos repetimos que Mozart fue un niño precoz, pero yo quiero traer a cuento un par de apuntes, uno de su padre sobre la primera infancia del genio musical y otra de un amigo de infancia:
Cuando eras un niño no te ibas nunca a la cama sin haber cantado, de pie sobre su silla, Oragnia Figatafa (*), besándome repetidas veces. Me decías entonces:«Cuando seas viejo, te protegeré siempre del viento, dentro de un bote, para poder tenerte siempre dentro de mí y continuar venerándote.»
Leopoldo Mozart, carta a Wolfgang, 12 de febrero de 1778.
* Esta canción que decía «Oragma figata la marina gemina fa» la había inventado el joven Mozart.
Desde que empezó a dedicarse por entero a la música, todos sus sentidos quedaron como muertos para cualquier otra ocupación, y hasta los juegos infantiles, para interesarle, debían ir acompañados de música. Cuando, para distraernos, transportábamos él y yo, los juguetes de una habitación a otra, teníamos que cantar cada uno su marcha.
Andreas Schachtner, trompeta de la corte de Salzburgo y amigo de Leopoldo, más tarde de Wolfgang.
Leer: historia de la musica
Bibliografia consultada
Mozart Wolfgang Amadeus. Jean Y Brigitte Massin. Turner Publicaciones, S.L. Madrid 2003.
Pingback: Bitacoras.com