Colombia 1945-1948

Reconstruyamos la historia de Colombia 1945-1948 para conocer algo del gobierno de Alberto Lleras Camargo y de Mariano Ospina Pérez.
Las regiones continuaban su existencia al margen de la capital; en lo gubernamental se reflejaba en los Departamentos las inquinas partidistas de los líderes nacionales. Leer mas“Colombia 1945-1948” »

Volcan nevado del Ruiz

El volcán nevado del Ruiz  es el tema de este artículo, donde intento acercar la parte científica con la histórica. Dicho volcán hace parte de los llamados estrato volcanes (véase El Machín y Pinatubo para la terminología de volcanes que no se comprenda) plinianos. Leer mas“Volcan nevado del Ruiz” »

Rodrigo de Bastidas

Rodrigo de Bastidas, escribano de Triana (un barrio de Sevilla, España) en el año 1500, capitula o contrata con la Corona la conquista del sector del litoral Caribe que se extendía desde el Cabo de la Vela[1] hasta la desembocadura del río Atrato.
Los antepasados de Rodrigo de Bastidas eran descendientes directos del Conde de Oviedo, don Diego Ruiz de Asturias, cuya esposa fue la infanta Jimena; una hija de ellos, también llamada Jimena, habría de casarse con Rodrigo Díaz de Vivar, el cid campeador.
Sale de Sevilla con sus naves hasta el Cabo de la Vela donde fue recibido por los aborígenes pacíficamente, estableciendo relaciones comerciales de trueque (“rescate”) con los indios. Rumbo a occidente, descubrió la desembocadura del río Magdalena[2], que desde entonces se llamó Río Grande, y la ensenada de Urabá.
Luego de llegar a un punto cercano al actual puerto de Colón en Panamá, continuó hacia La Española, naufragando en el camino, perdiendo gran parte de lo “comerciado” con los aborígenes. Desde Santo Domingo se dirigió Bastidas a España donde tuvo que enfrentar a los acreedores que habían patrocinado su expedición; superado este inconveniente, volvió a América y se estableció en Santo Domingo, donde se convirtió en un próspero negociante y arrendador de rentas reales.
Es en 1524 cuando el viejo y enriquecido Rodrigo de Bastidas, capitula la gobernación de Santa Marta[3]. (Resulta rescatable de estas capitulaciones es que la corona no adquiría obligaciones y el contratante fundaba pueblos, traía colonos, semillas, granos y ganados, a cambio de un título y la promesa de réditos).
En 1526 se establece Bastidas en su gobernación. Llevaba solo un año cuando se rebeló la mayoría de capitales y soldados, quienes únicamente pretendían seguir las prácticas usuales de la conquista, despojar a los indios de su oro y esclavizarlos, frente a las intenciones de Bastidas, que eran establecer una colonia permanente.
Bastidas fue atacado una noche por su hueste y, gravemente herido, fue expulsado de su gobernación, muriendo en Cuba a consecuencia de sus heridas, sin poder alcanzar Santo Domingo.[4]
[1] Llamado así por Alonso de Ojeda, un día a la caída de la tarde, cuando creyó ver en él la semejanza con la vela de un navío perdiéndose en la vasta lejanía.
[2] Descubierto el día de Santa Magdalena (22 de julio)
[3] Que aún no se llamaba así, por supuesto; mejor sería decir el territorio entre el cabo de la Vela hasta la desembocadura del Río Magdalena, con la correspondiente “tierra adentro”. Santa Marta fue fundada el 9 de julio, día que la iglesia conmemoraba a Santa Marta (Santoral).
[4] Bibliografía consultada:
FRIEDE JUAN, La Conquista del Territorio y doblamiento, en Nueva Historia de Colombia, Bogotá Planeta Colombiana Editorial, 1989, tomo 1.
Friede Juan. El adelantado Don Gonzalo Jiménez de Quesada. I Estudio biográfico. Carlos Valencia Editores, Bogotá Colombia 1979.
GALVIS MADERO LUIS. El Adelantado. Ediciones Guadarrama, S. L., Madrid, 1957.

Los sucesores de Bastidas.
Los sucesores de Rodrigo de Bastidas en la gobernación de Santa Marta, los capitanes Rodrigo Álvarez Palomino y Pedro de Vadillo, prosiguieron su continuo guerrear con las tribus aledañas para quitarles su oro y esclavizarlos, arreciando con estas acciones aún más el odio de los aborígenes hacia los ibéricos.
Después de la visita de Hernando Pizarro[1], quien se dirigía para España llevando las nuevas de la gran riqueza de aquel país, Palomino decide ir hacia el Perú por tierra, figurándose más corta la distancia del continente suramericano. Sin embargo, murió ahogado en el río que porta su nombre.
Las autoridades españolas recapacitaron y decidieron entonces disponer que mejor alguien perteneciente al estamento civil, fuera nombrado gobernador. Es escogido como tal, entonces, García de Lerma, banquero de profesión, de quien se esperaba una labor más colonizadora y menos conquistadora. Siendo gobernador dicho señor, se descubrió una vía al río Magdalena, rodeando la Sierra Nevada; de la misma forma, se logró navegar el Magdalena desde su desembocadura hasta Lebrija. Lo trillado de estas expediciones consistió en que eran solo “salidas” rápidas para tomar riquezas y regresaban nuevamente a la placidez de su campamento. Como consecuencia de estas labores bandoleras, las tierras circundantes a Santa Marta fueron arrasadas de población aborigen y los pocos que quedaban no mantenían relaciones amistosas con los conquistadores.
Estando las cosas de este talante, la Real Audiencia de Santo Domingo designa temporalmente al doctor Rodrigo Infante como gobernador, pero este dejó que sus capitanes y soldados continuaran su sistemática rapiña con los indios, hasta tal punto que al no haber aborígenes que cultivaran la tierra y aprovisionaran la colonia, esto llevo a la total ruina de la misma. Aunado el anterior factor al hecho que no volvieron a arribar las embarcaciones al empobrecido puerto, acabó de empeorar las cosas.
Mientras tanto el Perú ya enviaba remesas de oro a la madre patria; se sabía que el Magdalena se adentraba en el continente y prometía ser una vía terrestre y fluvial hacia el sur, tal vez hasta el Perú, no se sabía.Al morir García de Lerma, España confió la gobernación a un viejo y avezado soldado, don Pedro Fernández de Lugo.[2]
[1] Hermano del reconocido Francisco Pizarro.
[2] Friede Juan. El adelantado Don Gonzalo Jiménez de Quesada. I Estudio biográfico. Carlos Valencia Editores, Bogotá Colombia 1979.
GALVIS MADERO LUIS. El Adelantado. Ediciones Guadarrama, S. L., Madrid, 1957.

Padres de Gonzalo Jimenez de Quesada

Eran los padres de Gonzalo Jiménez de Quesada una pareja de Cordoba, España: él, Gonzalo Jiménez; ella, Isabel de Quesada. (De paso, sabemos, que su abuelo paterno era fabricante de telas de lino y se llamaba Fernán Gonzáles; así mismo que su abuelo materno era de nombre Gonzalo Chillón y se dedicaba a teñir telas crudas)
Siendo Isabel la prometida de Gonzalo, celebró unas capitulaciones matrimoniales (concertadas en Córdoba el 4 de octubre de 1496)[1], por las cuales obligábase a costear a su novio cinco años de estudios de Derecho en la célebre Universidad de Salamanca, después de los cuales celebrarían los esponsales.Habiéndolo hecho así, regresa como Licenciado, contrajo matrimonio con Isabel, se hizo abogado consultor del Ayuntamiento; más tarde se traslada con su mujer a Granada, donde sirvió, al parecer, el cargo de Juez de Moriscos. Posiblemente abandonaron Córdoba porque debido a un mal negocio, se arruinaron.[2]
[1] Friede Juan. El adelantado Don Gonzalo Jiménez de Quesada. I Estudio biográfico. Carlos Valencia Editores, Bogotá Colombia 1979.
[2] GALVIS MADERO LUIS. El Adelantado. Ediciones Guadarrama, S. L., Madrid, 1957.

Antonia Santos

En los primeros días del mes de Julio, cuando ya las tropas de Bolívar se acercaban a Sogamoso, fue apresada en la hacienda de “El Hatillo” la señorita Antonia Santos Plata y conducida al Socorro, previo un consejo de guerra, fusilada allí en la plaza principal el día 28 de julio, por el Gobernador Lucas González, en cumplimiento de órdenes del propio virrey Sámano. La señorita Santos, de grande ascendiente político y social en la región, había sido acusada de organizar y sostener con su propio peculio la famosa guerrilla de Coromoro y Charalá que desde hacía dos años venía hostilizando a los españoles.[1]

[1] RIAÑO CAMILO. La campaña Libertadora de 1819, Sesquicentenario de la campaña libertadora de 1819, comisión especial asesora, Bogotá D. E., 1969, páginas 254-255.

Tolima siglo xvi

Durante el siglo XVI se fundaron en el departamento del Tolima ocho poblados:
Un fuerte militar: Ibagué en 1550
Tres enclaves mineros: Ortega en 1572; Rovira en 1570; Mariquita en 1549.
Una Villa-puerto: Honda en 1560.
Pero además fueron fundadas las ciudades de: Guamo, en 1560; Piedras, en 1552; y Venadillo en 1560.[1]
[1] Tomado de “Redescubriendo al Tolima”, Fascículo 3, Publicación de Signos y Hechos, P.46.

Restos Simon Bolívar

Los restos de Simon Bolívar.
Finalizando el año de 1842 se trasladaron de Santa Marta hacia Caracas los restos del Libertador Simon Bolívar.
Como algunos recuerdan era la expresa voluntad de Bolívar que sus restos yacieran en Venezuela.
El presidente Páez solicitó fondos al Congreso de su país y se dirigió al presidente Herrán. El 4 de agosto por medio de decreto presidencial se ordenó la entrega de los despojos mortales del Libertador, siendo encargados de primera mano el señor gobernador de Santa Marta (el general Posada), así mismo el obispo Luis José Serrano, Joaquín de Mier (dueño de la quinta donde falleció Bolívar), entre otros.
Por Venezuela vinieron a recibir los restos el expresidentes José Vargas, el general José María Carreño, Mariano Ustáriz y Manuel Cipriano Sánchez.
Parte del acompañamiento consistió en un bergatín de guerra inglés, otro holandés, la goleta venezolana «Constitución» y una corbeta francesa.
El 20 de noviembre de 1842, a las cuatro de la tarde, se exhumó el cadáver de Simón Bolívar. Los asistentes a la catedral (donde yacían los restos), vestidos rigurosamente de luto. El Dr. Próspero Reverend, el médico de cabecera del Libertador y quien había hecho la autopsia respectiva, y Manuel Ujeta (jefe político aquel diciembre de 1830 cuando falleció Bolívar) fueron llamados a reconocer los restos de nuestro ilustre personaje.

Se levanta la lápida de mármol de la bóveda, tres cañonazos y los coros respectivos (entonando cantos fúnebres) de la iglesia hacen su irrupción. El cofre mortuorio se componía de dos capas, una interna de plomo que contenía los restos y una externa de madera en mal estado. Desecharon la de madera podrida y tomaron la urna de plomo para ponerla en una caja de madera nueva mandada a hacer para el evento.
Los despojos del libertador fueron vistos de la siguiente manera: el cráneo aserrado horizontalmente; las costillas por ambos lados cortadas oblicuamente (para examinar el pecho); quedaban restos de sus botas una casi entera y la otra desecha.
El día 21 hubo funeral en propiedad y en horas de la tarde fue transportado el féretro al embarcadero. Todo en medio de una ceremonia fastuosa y memorable. El día 22 de noviembre partieron las embarcaciones hacia Venezuela.[1]
Temas relacionados: la gran Colombia.
[1] ARBOLEDA Gustavo. Historia contemporánea de Colombia tomo II (Administraciones de Herrán y de Mosquera) 1841-1849. Bogotá 1919, Librería Colombiana de Camacho Roldán & Tamayo, Casa Editorial de Arboleda & Valencia.

Primeros funcionarios de Ibague

En fundación de Ibague, vimos las peripecias fundacionales de López de Galarza y sus hombres.
Las primeras autoridades nombradas por Andrés López de Galarza fueron:
Alcaldes, capitán Juan Bretón y Francisco de Trejo.
Alguacil mayor, Pedro Gallegos.
Regidores, Juan Mendoza de Arteaga, Pedro de Salcedo, Diego López, Domingo Cuello, capitán Gaspar Tavera, y Miguel de Oviedo.
Procurador, Bartolomé Talaverano.
Mayordomo, Marcos García.
Escribano del juzgado, Francisco Iñiguez.[1]
Artículos afines: Ibague siglo XIX
[1] Tomado de “Redescubriendo al Tolima”, Fascículo 4, Publicación de Signos y Hechos, P.52.