¿Se arrepintió del indulto?

¿Se arrepintió del indulto? Es un post que amablemente me envió Javier Sanz, de Historias de la Historia y que con gusto reproduzco aquí, tal cual:

La Guerra de Secesión americana (1861 – 1865) fue un conflicto armado que enfrentó a la Unión (el Norte) y los Estados Confederados (11 estados sureños que proclamaron su independencia).
Abraham Lincoln era el presidente americano desde 1860 y como tal, máximo responsable de las fuerzas de la Unión. De entre todas las difíciles decisiones que tuvo que tomar, había una que trato de evitar en todo momento: “firmar las sentencias que dictaban los generales de pena de muerte para los desertores”.
Sabía que tenía castigar a los desertores pero también comprendía que la mayoría de los reclutas eran gentes del pueblo sin apenas preparación militar y, como casi todos, con mucho miedo.
Así que, siempre que pudo, evitó los fusilamientos con indultos.
En una ocasión firmó el indulto de un joven recluta que había desertado en plena batalla y se había fugado a su pueblo natal para casarse con su novia de toda la vida.
Cuando Lincoln firmó el indulto dijo:
“Ojalá que este pobre chico, con el tiempo, no tenga motivos para lamentar que yo le haya indultado”
Nada se sabe de cómo le fue al muchacho en el matrimonio.
Fuente: Las anécdotas de la Política – Luis Carandell

Leer también: Batalla de Antietam

Ediciones 2010-14

Alejandro de Afrodisia-historia-biografia

Alejandro de Afrodisia, filósofo aristotélico, de esos que los expertos llaman peripatéticos, natural de Afrodisia (Caria, sudeste de la actual Turquia), que enseñó en Atenas entre los años 198 y 211 d.C. Iniciador del comentario filológico aplicado a las obras de Aristóteles, al que comenta y defiende contra las interpretaciones espurias, especialmente las de los estoicos. En sus comentarios, que solamente nos han llegado parcialmente, hizo conocer las distintas variaciones entre diferentes copias, y propone criterios para adoptar una lectura determinada y no otras. Alejandro de Afrodisia, que conocía también los textos aristotélicos actualmente perdidos (los diálogos), intenta elaborar una interpretación plenamente «aristotélica» de Aristóteles. Ha sido considerado el mayor de los comentaristas de Aristóteles en la antigüedad, lo que le valió el sobrenombre de «segundo Aristóteles» o «el Exégeta». Sus comentarios fueron traducidos al siríaco, al árabe y al latín, y tuvieron gran influencia en la tradición filosófica posterior.

Dos son las tesis fundamentales de la interpretación aristotélica de Alejandro de Afrodisia, aunque están íntimamente relacionadas: una hace referencia a las relaciones entre los distintos tipos de entendimiento, y desarrolla una teoría que en Aristóteles estaba simplemente esbozada; la otra, relacionada con la anterior, hace referencia a las relaciones de los universales con las cosas particulares, y prefigura una posición de tipo nominalista. Según él, en el hombre hay tres entendimientos: el material o físico, llamado también entendimiento posible, que es pura posibilidad en el hombre de llegar a tener actos mentales (tal como se presenta en el niño o en el hombre capaz de aprender un arte, pero que todavía no lo posee); el entendimiento adquirido (in habitu), que se identifica con los actos mentales (el que existe en los adultos) y un tercer entendimiento (el que Aristóteles denominaba «el entendimiento exterior») al que da el nombre de activo o entendimiento agente: éste es la causa de que el primer entendimiento llegue a ser el segundo. De esta manera, solamente el intelecto activo o entendimiento agente es separado, y su acción es la que permite que el entendimiento paciente o pasivo, que es un entendimiento material, llegue a convertirse en intelecto adquirido (adeptus). Así, las almas de los individuos no son inmortales, ya que no poseen su forma separada, sino que sólo participan del entendimiento agente. Además, según Alejandro de Afrodisia, para Aristóteles este entendimiento activo se identifica con el pensamiento que se piensa a sí mismo, la primera causa o Dios.

La declaración de la imposibilidad de la inmortalidad del alma individual se liga a la tesis aristotélica, reinterpretada por él, acerca de la inexistencia de los universales separados de las cosas. Los universales solamente tienen existencia en el momento de ser pensados, ya que son fruto de la actividad analítica de la mente, de la misma manera que una forma no puede existir sin ser forma de una materia (hilemorfismo). Esta interpretación del entendimiento agente tuvo una gran importancia en la escolástica árabe y en la filosofía del Renacimiento, dando lugar al alejandrismo.

En sus obras se distinguen: los Comentarios a las obras de Aristóteles (de los cuales se han perdido una buena parte, pero que dada su influencia, se pueden rastrear algunas de sus interpretaciones en otros autores, como en el comentario de la Física de Simplicio), las Cuestiones, que son textos cortos de autenticidad problemática, y obras personales: Sobre el alma, Sobre el destino, La providencia.

Ediciones 2011-14

Identificando nichos redituables

Estoy identificando nichos redituables en mis blogs genéricos y, por tanto creando blogs especializados.Fruto de esa reflexión, este fin de semana nació el Blog de Marketing, al cual le auguramos grandes logros.
Ya tengo identificado otros dos o 3 nichos en los cuales mis escritos disponen de cierta fortaleza y Google adsense también. En las próximas semanas funcionará otro y así sucesivamente.

Por lo pronto, al segmentar así, logro lectores comprometidos con temas, publicidad especializada y RPM mayor, así como quizás, solo quizás, mayor credibilidad en torno a ítems concretos.