Valor de la palabra

El valor de la palabra ha caído en franco proceso deficitario. Para nuestros ancestros, una palabra construía el mundo y un verbo encarnaba la salvación, añadía significados pero orientaba el rumbo, encasillaba pero potenciaba.

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Ahora, en la mitad de mi vida, noto como esto ha pasado a ser un tema anecdótico y de los anaqueles.Se dicen las cosas por decirlas,así, de afán, que el tiempo nos persigue,sin dimensionar las consecuencias de las mismas, se asignan nombres para nuestros hijos tan solo porque suenan bonito y no por lo que estas expresiones puedan significar.

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Por eso nuestra cultura valora tanto la expresión verbal (oral) y visual descartando todo lo escrito, debido a su vertiginosa carrera. Ya no vale una promesa, se miente por deporte y se cancelan citas como quien se cambia de camisa.

Es posible que yo solo sea un sujeto con fuertes anclas en el pasado, estirando mi cuerpo para asomarme hacia un futuro, al que noto nebuloso y poco definido. No lo descarto. Pero, de seguro, quienes estudien nuestra generación desde el porvenir, tal vez resalten este tipo de pérdidas y características como notorias en nuestro proceso de desarrollo (o confusión, como elijan). En todo caso, prefiero a quien tiene palabra, a quien cumple lo que promete…bien escasos que son, pero los hay.

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Agonizan las carreras humanisticas

Agonizan las carreras humanísticas y pocos se dan cuenta. Es más, noto que muchas universidades, tanto estatales como privadas dan palos de ciego abriendo programas en esta línea ignorando la tendencia mundial (así como hay otras descubriendo el valor de la imprenta en un mundo que pasa del papel hacia lo digital).

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Los jóvenes se alejan de materias como filosofía, religión (estudios formales y serios, no de material tendencioso del que está infestado la red), literatura, historia, sobre todo en los países desarrollados. Aun, es en los países de Latinoamerica donde se estudian este tipo de materias.El grueso de la población estudia temas relacionados con informática,educación,ciencia, empresas, salud o ingeniería.¿Posibles explicaciones? Físico utilitarismo, hay que estudiar lo que prepare rápidamente para el mercado laboral y donde hayan mayores oportunidades.Para sobrevivir en nuestro mundo se requieren mayores conocimientos en tecnología que en humanidades, es el razonamiento esgrimido.

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Pese a esto, solo deseo enfatizar que el conocimiento de las humanidades permiten al ser humano interactuar eficientemente con otras culturas, hacer negocios de mejor forma con extranjeros y a mejorar las habilidades holísticas a la hora de tomar decisiones estratégicas, pues para nadie es un secreto que las humanidades enseñan cómo fue el mundo y cómo puede llegar a ser.

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Avastin y cancer de mama

El Avastin no sirve para combatir el cancer de mama, pues no mejora la calidad de vida ni la prolonga en los pacientes que consumen este producto de Genetech/Roche, es lo que dice la FDA. El avastin es el nombre comercial del Bevacizumab, un fármaco que bloque la angiogénesis, el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos.

En el dictamen de la FDA se concluye que son mayores los riesgos que los beneficios.Desde 2008 y hasta la fecha se consideraba que el avastin ralentizaba la progresión del cáncer de mama y mejoraba las expectativas de vida de quienes consumían este producto. Muchas personas que toman este medicamento afirman que su uso les da una esperanza en su lucha contra el cáncer (¿algo psicosomático?). El asunto es que según la FDA algunos de sus componentes causan toxicidad en el organismo agravando la situación del paciente. Dentro de los efectos secundarios no deseables del Bevacizumab estarían la hipertensión arterial, el aumento de riesgo de sangrado y aún la perforación intestinal.

Pese a lo anterior, el avastin se mantiene como medicamento para el tratamiento de otros tipos de cáncer, como puede ser el cáncer de colon, el cáncer de pulmón, entre otros.