En el mundo empresarial y digital, tomamos decisiones basadas en argumentos todos los días: propuestas de inversión, estrategias de marketing, informes técnicos, presentaciones a comités de compra. Pero, ¿qué pasa cuando esos argumentos parecen sólidos pero esconden defectos que los invalidan?
Ahí es donde entran las falacias lógicas.
Una falacia lógica es un defecto en el razonamiento que hace que un argumento sea inválido, erróneo o engañosamente débil. No se trata de un error factual (como citar un dato incorrecto), sino de una falla en la estructura o el contenido del argumento mismo que compromete su validez.